Penitencia de un caballero

CAPÍTULO 26 CONSECUENCIAS

Una enorme explosión se generó de un momento a otro, un objeto había caído velozmente hacia el suelo, alzando gran cantidad de tierra.

—¡Levántate Corvus! —Grito Gong con enojo.

—¡Cállate anciano, yo sé qué hacer!

De entre el polvo, salió Corvus, estaba herido, sangrando de toda la frente y sus mejillas estaban inflamadas, frente a él estaba Gong, quien únicamente tenía un par de rasguños, teniendo uno que otro moretón, esperándolo con los brazos cruzados.

—Te estoy esperando mocoso.

Corvus ataco a Gong con cada parte de su cuerpo, daba sus mejores patas, puñetazos, codazos e incluso cabezazos, pero todo era en vano, Gong simplemente se limitaba a bloquear todos los ataques, como si estuviese parando una leve brisa.

Mientras todo esto pasaba, alguien los miraba a la lejanía, mirando con curiosidad cada acción que se llevaba a cabo.

—¿Pulchra, que es lo que estás haciendo aquí?

—¿Señor Vespae?, estoy viendo como un ser estúpido comete los mismos errores una y otra vez.

—Ja ja ja, ¿te refieres a Corvus?

—¿Se llama Corvus?, sí, me pregunto, ¿qué tan estúpido debes ser alguien para seguir intentando, algo que claramente no lograra?

—Je, bueno, ¿no has considerado que tal vez sea determinación?

—Hm, no estoy seguro, pero sigo pensando que es un pendejo.

—Corvus tampoco es de mi agrado, pero tengo que corregirte Pulchra, si, Corvus es un pendejo, pero uno con mucha fuerza de voluntad, y eso es lo que le da valor.

—¿A qué te refieres?

—Los humanos son criaturas peculiares, no son la raza más inteligente, fuerte, resistente o veloz, pero tienen algo que los ha mantenido fuera de la extinción, ¿sabes que es ese algo?

—¿Su fuerza de voluntad?

—¡Exacto!, su verdadero valor radica cuando se ven forzados a llegar a su límite, es la única de las razas, que aunque no tenga nada a su favor, se aferra con uñas y dientes a la victoria.

—Señor, hay una definición para eso… Idiotez.

—Pulchra, eres tan inteligente como arrogante, observa atentamente.

Corvus seguía con su ataque, en un momento de despiste, fue golpeado en el estómago, haciendo que escupiera sangre, pero aprovechando la ocasión, agarro con fuera el brazo de Gong para acortar distancia y conectar un fuerte cabezazo.

Lo que provocó un pequeño titubeo en Gong, un pequeño espacio de apenas un segundo, basto para que Corvus conectara un golpe en la barbilla seguido de una patada en el estómago, haciendo retroceder a Gong.

—¿Vez a lo que me refiero?

—Sigo sin entender.

—Si Corvus al inicio de sus ataques, se hubiera detenido al ver que no surtían efecto, lo más probable es que Gong no hubiese recibido ni un solo golpe, Corvus presiono a Gong a actuar esperando una oportunidad, tal vez no le salió como quería, pero se adaptó a la situación, volteando las tornas.

—Patético.

—¿Cómo?

—Aun con todo eso, Corvus no ganara esta contienda, por más fuerza de voluntad que posea, eso no puede cambiar su situación, sus heridas y fatiga no desaparecerán, está nadando en contra de la corriente, aunque no se rinda, su cuerpo lo hará.

La pelea entre Gong y Corvus seguía, en un parpadeo una poderosa llamarada sacudió todo el entorno, para luego una aguda explosión se escuchara. Corvus salió disparado contra una gruesa pared de ladrillos, quedando clavado en esta, inconsciente.

—Y como había predicho, ese idiota perdió… de nuevo. —Dijo Pulchra mientras se daba media vuelta. —Qué perdida de tiempo.

—Veo que aún no lo entiendes, nuca subestimes a alguien que, teniendo todo en contra, está dispuesta a pelear hasta el final.

Se podía ver a Corvus en la pared, totalmente destrozado, pero a un par de metros, estaba Gong, sangrando del labio, mientras trataba de controlar su respiración.

—Lento, muy lento, pero el muchacho sigue avanzando. —Vespae seguía viendo la escena con determinación.

—Ugh, que ser tan patético, solamente conseguirá una muerte vergonzosa. —Fueron las últimas palabras de Pulchra antes de salir volando.

«Y penar que llegaría el día, en el que volvería a perder ante ti Corvus, pensé que me había preparado lo suficiente, pero siempre es ese algo que posees, lo que siempre pasa desapercibido por mí… qué frustrante».

Fue el último pensamiento que tuvo Pulchra antes de terminar inconsciente por el puñetazo de Corvus.

Todos se quedaron procesando la escena que tenían frente a ellos, una combinación de miedo, incertidumbre y angustia se podía respirar en el ambiente; Corvus los volteo a ver una mirada carente de emoción y pregunto:

—¿Quién es el siguiente?

Nadie contesto, estaban totalmente congelados, Corvus simplemente empezó a caminar hacia Jean, ella se apartó y dejo disponible su asiento.

—Ayuden a Pulchra, no me sirve muerto. —Dijo Corvus mientras miraba fijamente a Rudra.

Rudra no reaccionaba, estaba en shock, la mirada de Corvus le transmite un abismo casi infinito, podía sentir como poco a poco lo consumía.

—¿Que acaso no escuchas?— Corvus alzó a Rudra del cuello, mientras lo estrangulaba poco a poco. —Tz, entonces lo tendré que hacer yo.

Chasqueando los dedos, Corvus hizo aparecer cientos de cadenas de oscuridad, atrapando a todos los guardias. Estos últimos, aun con su mente aún frágil, no se resistieron en lo absoluto a la oscuridad.

—Curen a Pulchra.

Rápidamente, todos fuero a auxiliar a Pulchra, lo levantaron para luego llevárselo cargando, Corvus soltó a Rudra, el cual se fue enseguida a ayudar a su señor.

—¿Corvus?, ¿estás bien? —Pregunto Miko que apenas podía estar de pie.

—Eso mismo pregunto yo, ¿qué te pasó Miko?

—Es una larga historia, deja te cuento, pelee con ese caballero llamado Rudra…

Antes de que Miko pudiera seguir platicando, Corvus vomito mucha sangre, para luego caer de espalda, lo cual evito Jean, sosteniéndolo firmemente.

—Debió ser una dura batalla. —Dijo Jean, con una voz relajada.



#2854 en Fantasía
#867 en Detective
#680 en Novela negra

En el texto hay: violecia, filosofa, debates

Editado: 07.06.2026

Añadir a la biblioteca


Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.