Que acto más rebelde el de amarte. Que barbarie tenemos que cometer para que no sea nuestra relación centro de equívocos y descontentos.
Yo te abrazo y me fundó en tu pecho, tu me abrazas y sólo encutras despecho. Y como te podría juzgar si en ti no hay
nada mal hecho.
Eres ese faro que me guía al puerto, eres un desastre hecho carne y huesos.
Déjame fundirme en tus pensamientos, déjame estar en tu cabeza como un niño travieso, pero por favor de mi no te despidas nunca que me entristeco.
Mezclemos nuestros cuerpos no importa si se derrama un poco en el procesó, de errores y nuevos comienzos esta hecho el mundo entero.
Que nos debería importar lo que piense un ajeno si los que saben a donde se dirige el velero están ya en mar abierto.
Entonces amor mío!! siguamos siendo dos desastres perfectos en nuestro mundo de arreglos y desarreglos...