— ¿Por qué hiciste eso?— pregunto. Después siguió un silencio incómodo, —¡Tienes que disculparte!— Volvió a hablar, antes de siquiera escuchar, exigía una disculpa, como si ella hubiera hecho algo malo.
Entonces sabía que las razones no importaban, no le interesaba, a los ojos del contrario era la mala de la historia. —¡¿Disculparme?!— grito, un sentimiento de traición también decepción — ¿Por decir la verdad?— había intentado que él viera la realidad de esa persona.
Sabía la verdad, y aun así ¡la defendía! Si era así entonces no era diferente a la otra, eran iguales, unas sucias alimañas ... Ninguna respuesta sería suficiente para él... —¿Importa?.. Fue fácil y divertido.— Él se mostraba sorprendido, ¿Qué esperaba?..
—Eres cruel, nunca lograré entenderte — fue su última palabra antes de irse. La chica pensó si no se había mordido la lengua, y también se fue, ignorando el nudo en su garganta y el dolor en su pecho...