Vivir.
-Pensar en libertar, Javier R. Cinacchi-
Vivir es ser un sensible ser pensante con posibilidades. Y aun así, incluso quien vive sin pensar o sin hacer nada, sigue teniendo mucho, hasta una planta es algo valioso.
Pero, imaginemos un caso concreto. Alguien pobre encontró tirado y adoptó a un recién nacido. Al tener 12 años de edad este junta cosas tiradas para vender –cartones, metales y lo que encuentre–.
Podría cada quién intentar encaminar al muchachito de determinada forma.
Él posiblemente sueña –si no ahogó sus sueños en alcohol– con poder tener a una linda chica a su lado, tener buen dinero, y hasta quizás ayudar a su padre, que no tiene ninguna duda de a quién lo considera como tal.
Obviamente que este caso planteado no es un modelo de vida general, pero en realidad, cada vida es algo único. Entonces sigamos explorando algunas cosas interesantes.
¿No le sería útil aprender a tener un juicio libre y crítico? Y además gratis.
Y no que: unos lo quieran hacer religioso, otros filósofo, otros quizás comunista, otro le sugiera mandar todo a la mierda y robar, y sus amigos quizás solo se la pasan tomando todo el día, etc.
“Qué bueno que estés juntando para reciclar, intentá también aprender a hacer cosas más complejas, a cultivar tu ser. No sé si tendrás a una buena chica a tu lado, de hecho ellas también tienen el mismo esfuerzo o quizás más por delante, pero ¿qué podés hacer para mejorar? ¿podrías comenzar por aprender un oficio? ¿podrías luego dedicarle treinta minutos a mejorarlo y conseguir trabajo en tu oficio aprendido?”
Ahora, imagínate a la persona “común y corriente” quejándose porque quiere ganar un 10% más de sueldo.
Y no obstante, pongamos el ejemplo que pongamos: todos obviamente están viviendo, siendo sensibles a su entorno, con determinadas posibilidades, y pensando más o menos pero haciéndolo.
Ahora, un ser humano puede vivir como barco arrastrado por la corriente y viento, o mediante un pequeño timón orientarse. Es un ejemplo clásico. Mediante el timón, que es ponerse a pensar, evaluar, orientarse, pasás de ser un barco a la deriva a ser un barco intentando un destino que considerás correcto, incluso evaluándolo si es correcto o no.
Estás viviendo. Intentes ser una persona relevante en el mundo o simplemente pasar de “sobrevivir” a “vivir mejor”, o solo se esté sobreviviendo, pero los intentos de mejoría son más relevantes que la pasividad.
¿Vivir es satisfacer deseos básicos? Bueno, es necesario comer y beber. No se vas a morir por no tener sexo. Dormir, es necesario. ¿Estar horas tomando sentado en la calle? ¿Estar horas día a día intentando sembrar relaciones? ¿Progresar manipulando en vez de trabajando? Algunos lamentablemente adoptan un tipo de vida muy criticable.
Es cierto que todos están viviendo, pero realizar un pensamiento crítico puede ayudar a orientarse y lograr mejores cosas que no haciéndolo.
El acto sexual tal vez dure tres horas –si no son solo diez minutos–. Pero ¿y después qué? ¿eso es lo más importante, ver y sentir algo lindo durante un rato? ¿no hay otras cosas?
O imaginemos el caso de un manipulador, quizás con su cuerpo, ¿y cuando no pueda competir contra otros por su edad?
Luego, quizás alguien piensa que no hay algo más entretenido que jugar a la pelota. Quizás otro que estudiar.
Vivir es algo que se va dando, y conviene orientarse bien emitiendo un juicio crítico. Cuidarse la vida, orientarse, mejorar posibilidades, hacer algo útil, sembrar para el futuro, aprender a disfrutar distintas cosas. Hay un universo de posibilidades para el que está vivo, hasta contemplar y aprender de las estrellas.
Y la vida no se termina a los treinta años, ¿cómo te gustaría estar a los setenta? ¿Qué te gustaría haber hecho?
Los gustos son algo lindo, pero vemos que lo que más pesa en la práctica es lograr un equilibrio de estabilidad básico económico, una base, y mantenerla.
Y al final se tenga la edad que se tenga, siempre uno se va cultivando y actualizando. Y es útil, ¿no es más fácil pagar un impuesto online mediante transacción electrónica, que ir a una sucursal para pagar con dinero en papel? En un momento hasta los ancianos no acostumbrados a la tecnología, les fue muy útil aprenderla. Continuamente surgen mejorías, ¿es aburrido y no productivo mejorar?
Así, al vivir podemos crecer siempre, o solo unos años y luego menguar.
Hace unos años, en juegos online, se comenzó a encontrar todo tipo de jugadores, no solo a jovencitos. Mientras que antes, ancianos, ¿sentados en un parque en invierno a ver si alguien venía a jugar una partida de ajedrez? ¿horas sentado frente a una ventana escuchando la vieja radio? Y si nos remontamos más en el pasado se trabajaba hasta no poder hacerlo. Cada vez –afortunadamente– la parte intelectual tiene más relevancia.
Lo básico siempre hay que cuidarlo o tratar de recuperarlo, la salud, como ya se mencionó es muy importante. Y luego –no sé como estará en la actualidad– era común que en un centro de jubilados, realizaran varios viajes al año, muy atractivos paseos.
No descuidar una cosa por otra, “tanto se la pasaba sentado enfrente de una computadora, que luego no podía caminar”.