Pentrix "El camino del heroe"

Capítulo 34. El nuevo miembro

De una tienda de comestibles salen Rook y Pentrix, jóvenes héroes de Xtream. El segundo carga algunas bolsas de papel con sus recientes adquisiciones. Rook, el fortachón del equipo, comenta: —La carne es la última. Solo faltan unas especias y verduras, pero la tienda está cerca.

Mientras avanzan por la acera, Pentrix rompe el silencio con una pregunta: —¿No pudiste elegir a Raf (Réflex) o a (Gee) Kage? —dice con tono neutro.

El héroe musculoso lo mira con una sonrisa pícara en el rostro. —Están demasiado ocupados ensalivándose uno al otro —responde, acompañando sus palabras con un guiño.

Pentrix se limita a decir: —Ah, entiendo.

Rook continúa, ahora con un matiz más suave en la voz: —Además, quería que tú me acompañaras.

Con una sonrisa conspiradora, comienza a hurgar en los bolsillos de su ropa deportiva. Saca un pequeño recorte de periódico y se lo muestra a su compañero mientras caminan con paso tranquilo. En el papel se lee: "Soporta 3 min en un sparring, LMAM (Lucha Mixta Artes Marciales)."

Pentrix lo observa con incredulidad, su rostro serio apenas alterado. —Estás tan chiflado como Kage —dice, negando con la cabeza—. Y yo que pensaba que eras el más cuerdo de todos ellos.

Rook insiste con entusiasmo contagioso, ignorando el comentario de su compañero: —¡Vamos, Pentrix! Será rápido, un par de asaltos y nadie se dará cuenta. El premio vale la pena… si ganamos.

Pentrix se niega categóricamente, sus ojos fijos en el horizonte: —¡NO! ¡Estás loco! Lía (Elektrobyte) me matará cuando me suelte ese sermón interminable sobre nuestras acciones impulsivas.

En ese momento, el gimnasio aparece a la vista, su fachada de cristal reflejando el sol de la mañana. Rook junta las manos en un gesto de súplica: —¡Por favor, por favor! Por los viejos tiempos.

Su compañero sigue negándose, imperturbable: —No, vámonos. Es tarde.

Rook, viendo que no puede convencerlo por la vía de la amistad o la aventura, decide jugar su última carta. Se inclina conspiradoramente y susurra: —Además, te diré un gran secreto… ¡Lía te ama en secreto!

Pentrix, con un tono sorprendentemente serio y sin rastro de burla, responde: —Claro, ya nos besamos aquella vez en la misión que hice con ella, cuando ustedes pasaron toda la noche despiertos, ¿recuerdas?

—¡¿En serio?! —pregunta Rook, con los ojos abiertos de par en par. Completamente absorbido por la curiosidad, insiste: —¡Cuéntame, cuéntame! ¿Fue como dicen, mariposas en la barriga, o como lo razonó ella?

Mientras Rook fija su mirada en Pentrix, ambos siguen caminando. De pronto, se da cuenta de que, absorto en la conversación, han pasado de largo el gimnasio. Con un suspiro de resignación, murmura: —Solo me estabas mintiendo.

El héroe impaciente se planta frente a Pentrix, implorando con las manos juntas en un gesto desesperado: —¡Vamos, chico! Además, lavaré tu ropa y asearé tu cama por una semana entera.

Pentrix suspira, negando con la cabeza, visiblemente harto de la insistencia, aunque ya considerando la oferta: —Que sea un mes completo —negocia.

Rook rápidamente contraoferta: —Quince días.

—Un mes completo —insiste Pentrix, sin ceder.

El héroe musculoso, sintiéndose acorralado pero viendo una mínima oportunidad, lo mira y medita la propuesta durante un minuto. Finalmente, con un suspiro de resignación y una sonrisa astuta, cierra el trato.

Pentrix, con voz cargada de resignación, comenta: —Sé que me voy a arrepentir de esto, y espero que no sea por otro tonto cliché de alguna película.

Rook, triunfal, responde con una sonrisa aún más amplia y una negación enfática: —¡Noooop!

De repente, una voz los sorprende por detrás, interrumpiendo su negociación: —¡¿Qué están haciendo, par de torpes?! ¿Ya terminaron con las compras?

Réflex aparece con el ceño fruncido y nota el papel que Rook sostiene. Se lo arrebata de un tirón y lo lee en voz alta: —“Sparring, 3 minutos, bla, bla, bla…” —Su rostro palidece—. ¡Lía los va a matar si se entera!

El grandulón se acerca con una sonrisa socarrona: —¿No deberías estar acurrucado con Kage? —pregunta, intentando desviar el tema.

Réflex suspira, bajando la cabeza con resignación: —Ella se enojó conmigo, me echó a patadas y me mandó a buscarlos. —Luego vuelve a fijarse en el papel—. No estarás considerando pelear con esos idiotas, ¿verdad? Mírate, Rook, no pareces un luchador de artes mixtas. Eres más bien una enorme y tonta bolsa de músculos.

Pentrix, con una sonrisa burlona, le dice: —Correcto. Y serás su aguador oficial.

Ambos héroes lo empujan directo al gimnasio, mientras el pobre Réflex balbucea, impotente: —¡Pero, pero…!

Un rato más tarde, ya en el gimnasio, un enorme luchador casi obeso espera a Rook con guantes y calzoncillos de combate, mientras su equipo rival le grita instrucciones. Réflex se encuentra en una esquina, con su cubeta y una expresión de pánico, junto a Pentrix.

—Esto va a salir mal, Pentrix, me da muy mala espina —murmura Réflex, con los nervios a flor de piel—. Aún podemos salir de aquí.

Pentrix, impasible, responde: —Te culparé a ti. Le diré a Lía que tú nos obligaste.

El chico nervioso intenta protestar, pero en ese momento suena la campana del inicio del round. Rook se lanza al ring, ataviado con pantaloncillos, guantes y casco protector. Avanza por el cuadrilátero y, al sonar la campana, busca a su rival. El peleador obeso se abalanza sobre él, lanzando potentes puñetazos. Rook se cubre como puede e intenta contraatacar, pero el luchador sorprendentemente ágil evade sus golpes con facilidad.

Desde la esquina, Réflex grita desesperado: —¡Así se hace, Rook! ¡Golpea al panzón!

Ha pasado un minuto, y Rook sigue intentando golpear al pesado pero sorprendentemente ágil luchador, quien esquiva con destreza cada embate. De pronto, el héroe se descuida y recibe un golpe certero que lo arroja contra una esquina del ring. El corpulento rival se abalanza sobre él y descarga una ráfaga de puñetazos veloces.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.