Maya.
Tal vez hace un par de días ni imaginaría estar haciendo lo que estoy haciendo ahora, yendo a un lugar bastante desconocido para mi, con una bebé que depende de sus cuidados únicamente de mi lado.
Hace un par de semanas mi única preocupación era el arreglo de flores de mi vida y que todo salga perfecto, pero ahora eso se ve tan absurdo, ella ya no está y yo perdí el sentido de esas pequeñas cosas.
Mi prometido lleva varios días sin dar señales de vida, luego de que entendiera que yo no estaba jugando con la idea de adoptar a Mel, de alguna forma yo la había elegido a ella sobre él, debido a eso al dia de hoy no me habla, no me escribe, no responde mis mensajes ni llamadas, yo ya no insisto, si el me quiere me querrá con Mel, y si no lo hace está bien, no estoy dispuesta a perderla a ella, con Ellie ya fueron suficientes pérdidas para mi.
Vuelvo a ver mi equipaje para revisar la lista en mi teléfono, no se cuanto tiempo me pueda tardar en convencer a este hombre, pero el que me tenga que llevar estaré allí, yo no regresaré sin respuestas.
Tocan la puerta y me apresuro a abrir para que Mel que duerme en el centro de mi cama entre almohadas no se despierte, esta siento todo tan rápido que no he tenido tiempo ni de comprarle una cuna así que por mientras dormirá conmigo.
Abro y me encuentro a los padres de Ellie, Annie y Abel, los saludo con un beso a cada uno, él me da un abrazo muy fuerte.
Veo que detrás de ellos hay varios bolsos y algunas cosas más dentro de cajas.
—Te hemos traído algunas cosas que creemos que necesitarás, la pañalera de Mel, su cambiador, su ropa, —Annie se quiebra en llanto mientras menciona las cosas. —Entre otras cosas, sabes que Ellie estuvo mucho tiempo buscando las cosas perfectas para ella. —sonrío y asiento.
—Si, yo no había querido pedirles ayuda con eso porque sé que entrar a la habitación de Ellie es muy difícil al saber que no está allí.
—¿Cuándo irán a buscarlo? —me pregunta Abel.
—En un par de horas tomó el vuelo, tengo luego que esperar un par de horas para el nuevo vuelo, ya reserve el hotel, los mantendré al tanto asi los llamo a todos ni bien llegue al hotel.
—Perfecto. —los ojos de Abel estaban llenos de lágrimas que no dejó caer en ningún momento. —Ya avise en la empresa que estará llegando mañana en la noche para que haya alguien para recibirte, tambien pedi que preparen el departamento, debido a que hace meses no se utiliza, la última vez fue cuando Ellie fue a la reunión accionaria y ya sabemos que se trajo a la pequeña con ella.
Sonrió levemente.
Es gracioso pensar que ella solo iba a representar a su padre en esa reuniòn que solo sería de dos días y ella tardó cinco en volver, solo yo sabía que ella estaba en un romance fugaz porque a alguien tenía que contarlo, ellos habían acordado que solo serian esos días, ninguno de los dos estaban interesados en enamorarse, o algo por el estilo solo, eran la compañía de un momento, aún recuerdo el rostro de sorpresa de Ellie cuando vio la prueba de embarazo unos meses después, y la carcajada que soltó, acompañada de pequeños saltitos.
Ella jamás le informó a él sobre el embarazo, porque desde un inicio habían acordado que era algo eventual sin compromiso alguno, solo yo hasta el día de la muerte de Ellie sabía el nombre del padre de Mel, Sebastian Smith, Abogado Penalista de Matteus, Smith & Asociados.
El karma de Ellie fue jamás siquiera querer ser abogada, y terminar rodeados de ellos, porque su papá es abogado asociado y director de esa firma, el papá de su bebe es otro asociado, e incluso yo soy abogada, aunque me retire hace un par de meses para organizar todos los asuntos de la boda y ahora por Ellie no había vuelto.
Annie me mira y toma mi mano.
—¿Cómo está tu mamá y Patrick? —dice intentando cambiar un poco la conversación sobre el viaje.
—Ella está muy bien, pasará en estos días a visitarlos muy seguido me mencionó, quiere acompañarlos, en lo que respecta a Patrick, no lo se, desde que le informe que me quedaría con Mel como me lo pidió Ellie no se nada de él, le estoy dando su espacio, cuando regrese del viaje si sigue con la misma actitud estaría cancelando el compromiso porque no me pienso casar un hombre que cree que la última voluntad de Ellie es un capricho.
—Ese hombre es un idiota. —dice Abel mientras toma asiento en el sillón. —Llevamos tiempo con Ellie diciendo que es muy inmaduro, cree que solo lo que él quiere debe hacerse.
—El no suele ser asi, pero ultimamente se ha vuelto un desconocido, saben que le he atribuido todo esto a el estrés del futuro matrimonio, aunque ahora dudo de que ese matrimonio llegue a existir porque jamas podria casarme con alguien que ahora rechace a mi hija, ni siquiera la conoce y ya no quiere saber nada de ella. —suspiro. —Pero ya no quiero pensar más en él, porque me rompe el corazón desconocer a con quien soñé toda una vida.
Ellos se quedan unos minutos más y terminan por observar en silencio unos minutos a Mel y luego despiden deseándome suerte.
—Cualquier cosa que necesites nos llamas, sabes que eres una hija para nosotros, la única que nos queda y te llevas un pedacito de nuestra Ellie contigo. —termina por decirme Abel besando mi mano antes de marcharse.
Vuelvo a mi habitación y la veo a ella, sonrio y se me estruja el corazón de tanto amor que ha nacido en mi corazón con el solo verla.
—Tu conquistaras al mundo preciosa, eres ese amor que jamas crei que podia tener reservado para una persona tan especial como tu, no tengo palabras para explicarte el amor que siento por ti porque también es algo totalmente nuevo para mi, amarte es incluso más fuerte que amarme a mi misma, y amarnos será mi nuevo propósito, eres el regalo de Ellie, su marca en el mundo y ahora mi bebe, mi amor de miel.
Ni mis pensamientos son capaces de desviarse de ella, es como si ella se hubiera adueñado de todo mi presente y mi futuro.
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Editado: 23.04.2026