Maya.
Desde el primer instante me pregunté si lo que estaba haciendo era lo correcto.
Pero finalmente entendí que solo arriesgando se llega a la respuesta.
Confieso que me siento un poco presionada por la situación pero partiendo desde que Mel debe quedar por fuera de todo esto, podría arriesgarme.
Pero necesito volver a intentar rescatar mi vida, no me puedo ver presa de lo que hoy es mi pasado, además si tengo que pasar una vida conviviendo con él por Mel, al menos así podremos tener la certeza de que lo intentamos.
El amor es el sentimiento que todos en algun punto hemos idealizado a tal punto que podemos que podemos morir y vivir con y por alcanzarlo.
Uno sintiendo amor puede sentir que flota entre nubes, y a falta de este, el viento te fuerza a una caída libre, pero todo vale la pena por ese poco o mucho tiempo en el que se pueda sentir amor, porque lo vuelve todo tan mágico.
Si el amor fuera un arte, estoy dispuesta a contribuir con mi arte al mundo y fijarla en el museo de los recuerdos.
Somos un momento en el universo, pero una vida en la vida de las personas que nos rodean.
Mi vista se fija en Mel.
Ella es la prueba del verdadero poder de amar, porque desde que entendí su significado de amor perdí el horizonte que para mi en otro momento era claro y ella se volvió mi horizonte tan brillante como sus ojos.
Sebastian cocina en silencio, aunque por su postura parece que tiene más para decir de lo que menciona.
El es tan distinto a el hombre al que un día le llame amor, y eso que recién estoy comenzando a conocerlo, pero él no solo me atrapa con su mirada, sino con su forma de actuar, es tan seguro igual cuando parece solo un instinto que atrapa mi atención.
Las voces en mi cabeza que por lo general son bastante cuerdas y solo me dan en qué pensar, ahora solo lo mencionan a él y me invaden tanto que su presencia ha llegado a adueñarse de mi mente.
Termina de cocinar y sirve pasta para los dos.
—Puedes tomarlo como nuestra primera cena romántica, aunque si hubiera sabido que esta sería nuestra primera cena romántica real, habría hecho algo mejor.
—Por mi esta bien, ya con que Mel está aquí ya es perfecto, además no me puedo quejar cuando pude dormir seis horas de corrido.
—Si, supongo que yo ya comenzaré a sufrir lo que es el sueño entrecortado en breve.
—Si, igualmente no te preocupes, te terminas acostumbrando a poder dormir tranquilo solo cuando escuchas que ella duerme en paz, a despertarte con el menor de los sonidos que se pueden considerar extraño, a tomar su temperatura cada ciertas horas, a apreciar cada momento en el que descubre algo nuevo, todo con ella es un premio.
—Quiero saber más de ella, pero no quiero que me lo digas, lo quiero descubrir por mi mismo.
—Poco a poco la irás conociendo, te lo digo por experiencia, he aprendido a conocerla observandola como sus ojitos van descubriendo el mundo, como ella comienza a conocerse a ella misma.
—Las voy a ir conociendo a las dos a la par, despacio, sin apuro porque pienso tener una vida para deleitarme con ustedes, aprendiendo a amarlas.
Lo observo y sonrió.
—Eres interesantemente poeta aun cuando eres un coqueto, es interesante ver eso en un abogado penalista que cualquiera podría pensar que es más frío porque viven dentro de las historias más frías.
—No me hagas caer en un prototipo que tu tampoco podría soportarlo, siendo abogada de familia y sin embargo … tú misma conoces tu historia, pero parece que somos dueños de títulos poco certeros, pero pienso reescribir esta historia hasta agotarme porque tu no lo dices, pero se que crees que esto puede funcionar al igual que yo.
No niego ni confirmo, porque simplemente no es algo que pueda depender de nosotros, nuestra historia se comienza a contar prácticamente sola y a nosotros no nos queda más que ver hacia dónde nos lleva el viento.
—Estoy aprendiendo a conocer tus silencios, como te vas a tus pensamientos a buscar respuestas o simplemente a poner tus ideas en orden, tranquila que jamás te exigiré una respuesta. —dice para tomar dos copas. —Tendremos tiempo para todo.
Esa noche cerró muy tranquila, ambos hablando sobre temas sin mucho objeto, solo intentando conocer nuestras ideas sobre cosas cotidianas, comida, gustos, lugares, etc, simplemente aprendiendo a fluir.
A la mañana siguiente cuando desperté, él ya no se encontraba en mi departamento, me escribió para avisarme que había tenido que regresar a Nueva York para resolver un problema con un cliente.
Yo inicie mi dia con Mel, la bañe, cambie y prepare para salir, no sin antes tomar su temperatura, la cual estaba perfecta, le envie un mensaje al medico de ella como todos los días con su temperatura y la abrigue porque era una mañana bastante fresca.
Puse en orden el plan de tenencia que tenía para entregar el día de hoy.
Lleve a Mel al auto y le saque una foto para sus abuelos, los cuales respondieron enseguida.
Comienzo a andar por las calles sin mucha prisa, porque mi prisa es llegar al lugar, no llegar a tiempo llevando conmigo a una bebe.
Veo por el espejo hacia Mel que ella ya se encuentra durmiendo, por lo que me concentro en el horario de hora pico.
Mientras escucho como mi teléfono recibe notificaciones pero prefiero no prestarle atención, paso varias calles y un auto llama mi atención, pero sigo adelante.
Una vez que llegó a la firma tomó a Mel y la abrazó a mí, así la cubría del frío dentro de mi tapado.
Por último tomó los documentos y mi cartera junto con la pañalera de Mel.
Observó al auto que me llamó la atención seguir de largo, ese auto en particular me llamó la atención porque es el estilo que Ellie siempre quiso, un gran auto muy familiar, pero nunca termino de aprender a estacionar por lo que le sugerí que no lo comprará hasta que aprendiera, me acuerdo que igualmente le pidió a una concesionaria que se lo dieran para probar, terminó teniendo que pagar toda la parte de atrás del auto porque la dio de lleno contra un muro, demasiado grande para estacionar en un estacionamiento subterráneo pequeño.
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Editado: 13.05.2026