Maya.
Sus palabras suenan como eco en el desierto, resuenan y se pierden en el aire.
Simplemente me quede observando y escuchando que era lo tenía para decir, pero incapaz de poder tomar una decisión, la taza de café ya se encontraba helada en mis manos.
El silencio entre nosotros se vuelve insoportable.
Sebastián sigue sujetando mis manos, como si temiera que en cualquier momento fuera a apartarme de él.
Y quizás debería hacerlo.
Quizás lo correcto sería correr.
Pero no puedo moverme.
Porque mientras más intento odiarlo… más entiendo el peso que lleva encima.
Mi garganta arde.
—Tú… —mi voz apenas sale—. ¿Trabajas para la mafia?
Él cierra los ojos un segundo.
Como si esa palabra siguiera siendo capaz de destruirlo.
—Trabajo para un hombre que destruye todo lo que toca.
La sinceridad en su voz me rompe más que cualquier mentira.
—¿Y aún así sigues ahí?
—Porque salir no existe, y es algo que se aprende desde un inicio, esa es la razon por la que he alejado a todos, si no hay nadie junto a mi, nadie estara en riesgo el dia que decida decir no, pero ustedes se han vuelto mi excepción y eso es algo que me toma por sorpresa, porque de verdad no quiero convertirlas en punto de mira de nada, pero ella es mi hija, una que ya ha perdido a su madre y yo no me creo capaz de dejarla ir porque desde que la cargue por primera vez, supe que no podria pensar en separarme de ella, es como si fuera parte de mi algo totalmente inexplicable para la razon, y luego estas tú, que podria llegar a mantenerme alejado de ti, pero no quiero hacerlo, por primera vez en mucho tiempo deseo ser egoista y quiero algo para mi y esa persona eres tu, se que no es algo que tu puedes decidir ya porque solo quiero dejarte en claro que en cuanto tomes una decisión si llega a ser quedarte conmigo para mi sera decisivo e irrevocable, ya no tendras el control para cambiar de decisión, principalmente por eso decidi hablar contigo ahora, para darte la ultima escapatoria.
Me sentía tan estúpida al perder el miedo ante sus últimas palabras.
Su cercanía era delirante, sus ojos te arrastran a un abismo insoportable de predecir.
No le digo nada, simplemente tomo mis cosas y me pongo de pie para marcharme, él se pone de pie y toma mi brazo no dejándome avanzar.
—Tienes hasta esta noche para detenerme, si no lo haces lo tomaré como que no tienes objeción e iré por ti, se que esto no es una apuesta sin consecuencias, pero siempre las protegeré y si no logro hacerlo entregaré todo de mi, porque para mi no hay vida sin ustedes y sin mi ustedes pueden seguir existiendo y el amanecer las sigue contemplando. —habla junto a mi oído.
Solo me fui.
Necesitaba ir por Mel y escuchar la versión de Abel, aunque no me parecía para nada extraña la versión de los hechos de Sebastian, porque por mas que no era consciente de lo que sucedía, las cosas que vimos en ese momento si eran extrañas y cierran con esta historia.
Me pregunto qué hubiera hecho Ellie si lo hubiera sabido, más allá de que ellos fueron algo fugaz, han dejado algo eterno en sus vidas que es a Mel, algo que simplemente no pueden desconectar de ninguna forma.
Llego a mi auto y simplemente me recuesto en el asiento.
—Dime Ellie, ¿que debería de hacer? —cierro mis ojos y solo puedo pensar en esos ojos verdes tan intensos. —Se que siempre me acompañas y solo contigo puedo tener la libertad de hablar, tu lo sabes, sabes que lo mejor seria que simplemente siga adelante lejos de él y proteger a Mel de todo esto, pero … ella ya te perdió a ti y no puedo ni pensar que tenga otra perdida, ademas yo prometí protegerla de todo, pero por protegerla no quiero dañarla, ella es tu huella en el mundo. —las lágrimas comienzan a rodar por mis mejillas. —Siempre voy a necesitar de ti, tu eras mi guía en el universo. —sollozo.
Ella me hubiera dado más respuestas de las que yo esperaría, y ahora me encuentro sin ella tan desolada en el mundo por más que hayan muchas personas a mi alrededor, ninguna es ella, solo ella era mi par.
Enciendo el auto y comienzo a conducir mientras pienso.
No puedo fingir que él es un ajeno en mi vida simplemente.
Ellie sería tan clara que me diría que simplemente ignore todo lo que me dice mi mente, que si esta todo para el riesgo mejor es enfrentarlo de una sin pensarlo tanto, después de todo ya estoy jugada porque no pienso separar a Mel de Sebastian, e irremediablemente de alguna forma Sebastian sigue atado a mi vida desde esa primera vez en la que me he presentado en su casa con Mel.
Conduzco hacia la casa de Annie y Abel, en una especie de modo automático, donde mi mente no deja de darme información tras información, queriendome empujar a animarme a vivir una vida caótica con tal de vivir, el miedo de alguna forma comienza a quedar en segundo plano, y no entiendo cómo es eso posible, es como si poco a poco vaya quedando sedado ese espacio en mi cerebro que enciende todas las luces de alerta ante lo desconocido, y poco a poco solo van quedando preguntas sobre si amor realmente puede ser tan poderoso que pueda incluso luchar algo así.
¿Qué significa realmente el amor? ¿Acaso puede verse como una gran armadura que nos protege de todo? Las respuestas tal vez se pueden ver difíciles de encontrar, pero para mi incluso siendo un camino tan borrascoso, que muchos se pierden en el intento de cruzar, se desvían y se unen a otros caminos.
Volver a creer en el amor para mi deberia ser un milagro, pero el miedo a volver a caer en mi anterior error hoy no está presente o si lo esta, pero prefiero confiar no solo en que él no me rompera el corazon, sino en que yo seré capaz de verlo antes y sabre protegerme a mí misma antes que él arrase conmigo como me consumió en su momento Patrick.
Llegó a la casa de Annie y ella me abrió con Mel en brazos.
Sus ojos brillan, son la vida misma.
#40 en Novela romántica
#15 en Chick lit
deseo amor obsesion miedo sexo secretos, bebe amor verdadero, embarazo inesperado amor
Editado: 13.05.2026