Sebastian.
Una pared es lo que me distancia de ellas, llevo horas sin ver a mi bebé y casi dos días sin poder abrazar a Maya, debido a que nos limitan la cercanía pero hemos acordado que está bien si así podemos seguir con Mel acompañandola y cuidando de ella.
Pero a su vez no poder estar con Maya me hace sentir ahogado.
Solo nos vemos unos segundos cuando cambiamos de un espacio al otro, pero no tenemos permitido tocarnos ni mantenernos más de dos metros cerca porque ya se vuelve un riesgo para Mel, tampoco le puedo dejar las flores diarias, así que solo hago un conteo en mi teléfono de cuantas son las que les debo y le dejó una nota a Maya.
“Descansa amor de medianoche, quiero verte mañana tal vez en la azotea aunque sea media hora”.
Este ha sido mi método para comunicarme con ella, notas donde puedo desearle un buen descanso.
Quisiera saber qué es lo que pasa por su cabeza en este momento, ella es una persona muy mental y sus pensamientos siempre le juegan en contra.
Quisiera estar con ella para abrazarla y decirle que estaremos bien..
—Ellie, si tu pudieras decirle que todo estará bien te lo agradecería, al menos tu si puedes estar con ellas siempre sin problemas.
Veo el nombre de uno de los hombres de Andrew, abro el mensaje.
—“Aprobó la idea, espera que le avises cuando liberaran a Edward que en ese caso liberará a la chica.”
Le reenvio el mensaje a Abel, debido a que él está llevando este caso tan especial en estos días donde Mel está ingresada.
Finalmente se para qué fue que me busco esta vez Andrew Aston, quiere que saque de prisiòn a su hermano menor quien fue ingresado por robo armado, según estuve investigando, es un hermano del cual Andrew desconocía su existencia, si no fuera porque uno de los hombres de su fallecido padre sabía de él, este jamás hubiera imaginado que eran hermanos, porque incluso el chico no tiene ni el apellido del padre.
Este chico ha vivido toda su vida con su abuela, quien tiene cáncer por lo que se le hizo muy difícil de pagar el tratamiento y no vio un camino mejor que asaltar una joyería.
Con esa razón podría llegar a decir que debe ser de los Aston que más valor humano tiene, porque incluso el arma no era real.
Abel se reunió el día de hoy con el en la cárcel para saber bien cómo fue toda la situación, solo para comprobar que el chico no sabe absolutamente nada sobre quienes fueron que nos contactaron, cree que solo es un caso de caridad y así decidió Andrew que siguiera, no quiere presentarse ante el hermano aun.
Al menos parece ser un caso eventualmente bueno para una prisión domiciliaria teniendo en cuenta la situación de la abuela.
A los ojos de Abel el chico, solo es un joven que enloqueció al no encontrar una solución a su abuela.
El instinto de preservación que tiene ese joven realmente asombro a Abel, como de pronto fue capaz de cualquier cosa por su abuela, sin saber que si investigaba un poco sobre su sangre llegaría a una riqueza inimaginable incluso para la CIA, que lleva años tras el legado de los Aston y no dan nunca con el punto débil, aun cuando liberan a personas estas simplemente no los vuelven a mencionar, terminan tan dañados mentalmete que bloquean toda esa parte de sus vidas, días, meses, años desaparecen como si nunca hubieran existido.
A eso se está enfrentando Diane, a tener todo este tiempo en blanco, por eso sacar a ese chico de ese lugar para que ella salga lo más pronto posible, lo suficiente para que su vida no se vea influenciada por ellos y pueda regresar a su normalidad.
Este es mi último trabajo para ellos.
Después de esto me marcharé. Necesito una vida tranquila para Mel y para Maya. Ninguna de las dos merece cargar con la oscuridad que ha acompañado mis pasos durante tantos años. Merecen mañanas en paz, días sin sobresaltos y un futuro donde mi pasado no pueda alcanzarlas nunca.
Por ellas estoy dispuesto a hacerlo, aun cuando sea el primero en sobrevivir lo cual me volverá en el primero en ser libre, y puedan volver a intentar atormentar mi vida, ellas valen el intento, pero ellos me han dado demasiados secretos que son un arma de protección cuando se necesitan.
Durante demasiado tiempo les entregué mi vida. Años enteros de lealtad, de silencios y de sacrificios que fueron enredándose en mí hasta convertirse en algo imposible de distinguir de mi propia existencia. Alejarme de ellos es como arrancar una parte de mí mismo; una parte enferma, arraigada tan profundamente que duele incluso imaginar su ausencia.
Pero hay dolores que valen la pena.
Porque cuando pienso en Mel, cuando veo a Maya sonreír, entiendo que existen cosas más importantes que la costumbre, más fuertes que el miedo y más poderosas que cualquier compromiso que haya hecho en el pasado.
Ellas son mi recompensa.
El amor es la única locura que debería estar permitida. La única capaz de darle sentido al pasado, iluminar el presente y construir un futuro que antes parecía imposible.
Es la vulnerabilidad más hermosa que existe. La fuerza silenciosa que nos obliga a seguir adelante cuando todo parece perdido. El motivo por el que un hombre puede abandonar una guerra que lleva años peleando y, aun así, sentirse victorioso.
Porque al final, no importa cuánto haya perdido en el camino.
Si las tengo a ellas, lo tengo todo.
(…)
Probablemente elegí el lugar más frío del hospital: la terraza. El viento golpeaba con fuerza y el cielo gris amenazaba lluvia, pero también era el rincón más tranquilo, el único lugar donde podía tenerla para mí sin interrupciones.
A veces no son los lugares correctos, sino las personas lo que vuelven todo correcto.
Ella se acercó y, por un momento, me limité a observarla, mientras jugaba con la cajita en mi bolsillo.
Nunca había entendido cómo una sola persona podía convertirse en el centro de la vida de alguien hasta que ella apareció.
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Editado: 29.06.2026