La despedida
Nathan, su abuela y Yuki habían estado hablando pero no lograban ponerse de acuerdo. La abuela quería irse al campo con su hermana y dejar a Yuki con Nathan para que la cuidara. Yuki no quería dejar a la abuela y mucho menos ser cuidada por alguien a quien consideraba inferior en términos de destreza, y Nathan quería que Yuki se fuera al campo con la abuela.
-Ya te dije que es más seguro que ella se quede aquí. A mi no me buscan, y cuando vean que me voy sola, dejarán de seguirme.
-¿Y qué tal si la buscan para preguntarle dónde está la muchacha?
-¡Les diré una mentira Nathan! Niño parece que hubieras hecho la academia de veterinarios.
-Abuela yo…
-Takeda Yuki no quiere que la honorable anciana la deje. Dijo ella intentando contener las lágrimas.
-Yuki chan, es preciso. Además, ¿quién va a cuidar a Nate? No es el mejor de los guerreros y lo sabes.
Nathan gruñó pero no dijo nada.
-Takeda Yuki lo cuidará por usted honorable anciana.
-Eso es, ¡buena niña!
-¡Así que me deja a la criatura y se va! Exclamó Nathan furioso.
-Entendiste bien. No te preocupes por mi, Watanabe me está esperando abajo para llevarme a la estación de trenes.
-¿Watanabe?
-Un siervo de nuestro clan. Dijo Yuki
-¿Siervo?
-Nathan, recuerda que no es de esta época, trata de no abrumarla y no la maltrates.
-Pero… pero…
-Nada de peros. Dijo despidiéndose de ambos.