Perdí la Cabeza

CAPITULO 18

Donde pueda verte

En la prefectura nadie se dio cuenta de que se trataba de la muchacha que había huído, de hecho, todos parecían felices de no tener que encargarse de ella.

Nathan hizo una brevísima presentación y la llevó a su oficina con suma rapidez. Una vez allí, bajó todas las cortinas y la hizo sentarse en un sillón lateral.

Ella que ya había estado allí, nunca había notado cómo era el lugar. La oficina era espaciosa e iluminada, y en las paredes habían al menos diez diplomas que mostraban que Nathan no solo era alguien que había llegado al puesto de Detective por suerte o por su buena apariencia, sino que realmente lo merecía.

Se detuvo a mirar los diplomas sin saber exactamente qué eran.

-Diploma al honor por haber ayudado en el combate de los yakuza; diploma de la escuela de policía, graduado con honores, diploma a la valentía por haber participado en situaciones de riesgo. Leyó para si.

-¿Todavía crees que eres la mejor del clan? Preguntó él notando su curiosidad.

-Lo soy, tu tienes pergaminos, yo tengo una estatua. Dijo ella tocándose la nariz. Si este tonto cree que voy a acobardarme, está muy equivocado pensó sonriendo con picardía.

-¿Una estatua, de veras? ¿Y dónde está?

-E… en la entrada de la muralla por supuesto. ¿Qué tu no tienes una? .

-Yo tengo una torre enorme que se ilumina por la noche. No quise que la hicieran con mi imagen por que eso sería algo poco honorable. Dijo él mintiendo descaradamente.

-Yo no pedí que la hicieran con mi imagen, fue una sorpresa.

-Ahh claro, claro. Dijo Nathan intentando no reír.

-¿Y dónde esta esa torre?

Nathan la miró y sonrío, sacó su teléfono y le mostró una foto de la Torre de Tokio.

-¡Vaya! Exclamó ella.

-¿Linda verdad? Tengo otra pero está más lejos. Dijo mostrándole una foto de la Torre Eiffel.

Yuki se quedó sin palabras mirando la pantalla del celular con los ojos abiertos a más no poder.

-¿Cómo…?

-Fue un reconocimiento por mi valor, honorabilidad y desempeño. Dijo él con una sonrisa triunfal

-¿Cómo pusiste pinturas en tu caja de mano?

-¿Pinturas en mi caja de…?

-Se llaman fotos, y esto es un celular. Con el puedes hablar, tomar fotos, videos, etc Dijo mostrándole.

-Ahhh, entonces esas torres no existen.

-Claro que existen.

-No tienes que buscar impresionarme Takeda Nathan, no es un deshonor ser adoptado.

-No soy adoptado, y la torre existe. Es más hoy mismo te llevaré para que la veas, y luego te presentaré a mis padres para que veas que no soy adoptado. Dijo enojado.

Watanabe que estaba escuchando detrás de la puerta, no daba crédito. Era gracioso escucharlos discutir, pero se había olvidado de decirle algo importante a su jefe.

Al golpear la puerta, la pelea pareció cesar ,y en su lugar se escuchó un educado “Pase”.

Al entrar intentó no reír pero le era difícil. Yuki estaba sentada en un rincón como una niña en penitencia y Nathan en otro, de espaldas a ella.

-Espero no estar interrumpiendo nada importante. Insinuó

-¿Qué precisas Watanabe?

-Me olvidé de decirte que Kanzen Oba envió a un psicólogo para “ayudar” a la muchacha.

-¿Mandó a un psicólogo? ¿cuándo?

-Ayer de noche.

-¿Por qué no me avisaste?

-No quise interrumpir tu noche. Dijo aguantando la respiración para no reír.

-¿Dónde está ese psicólogo?

-Le dije que la muchacha estaba durmiendo, que llamara antes de venir.

-¿Llamó?

-No.

-Realmente están interesados en ti. Dijo Nathan mirando a Yuki.

-Takeda Yuki no le teme al clan Oba.

-En este siglo no nos referimos a nosotros mismos en tercera persona, Yuki. Dijo Nathan volviendo a usar un tono serio.

-No seas malo Takeda Nathan, en opinión de Watanabe Denji, Takeda Yuki esta intentando demostrar su valor. Dijo sin poder aguantar la risa.

-Watanabe, afuera. Ordenó Nathan.

-Quiero mi naginata, no confío en que nuestro siervo sea capaz de repeler un ataque. Dijo Yuki.

-Y yo quiero que mires unas fotos. Dijo sacando una carpeta de su escritorio.

-¿Fotos? ¿Como las de tus torres que no existen?

-Exacto. Es decir no, sí existen. Ven aquí y cierra la boca.

Nathan comenzó a mostrarle fotos y videos del dragón de jade , y para su sopresa ella sabía mucho sobre la joya.

-Cuenta la leyenda que un malvado señor dueño de toda una comarca, Oba Kanzen, oprimió tanto a sus súbditos que cansados de él decidieron hacer una alianza con otros clanes y hacerle la guerra.

Esa guerra duró 50 años, y luego de que muchos clanes fueran diezmados, finalmente el feroz Oba fue derrotado por nuestro clan. Su espíritu fue encadenado a un medallón de jade, con un dragón en el centro, que luego fue depositado en un monasterio como se haría con cualquier otro objeto maldito.

-Lo estas inventando. Dijo Nathan ladeando sus ojos.

-Takeda Yuki no falta a la verdad. Dijo ella solemnemente- El dragón de jade estaba depositado en el templo Kongōbu-ji en la cima de monte Koya. Pero un grupo de delincuentes del futuro decidieron robarlo y despertar al monstruo que había sido aprisionado dentro del medalllón.

El dragón de jade fue lo que permitió que Oba Kanzen…

-Kanzen Oba, primero el nombre, luego el apellido. Interrumpió Nathan.

Yuki lo miró con cara de pocos amigos y continuo su relato.- Kanzen Oba- dijo haciendo énfasis en su nombre para luego continuar- regresó al pasado para destruir al clan que lo apresó en el medallón. Por eso tuvieron que enviarme, porque de lo contrario Oba.., Kanzen Oba va a eliminar a los restantes miembros de nuestro clan. Debemos encontrar a los otros Takeda antes de que él lo haga,

Nathan negó con la cabeza riendo.

-¿De qué ríes insolente?

-Si va a eliminar a todos los Takeda de Japón va a precisar un arma de destrucción masiva.




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