Perdidas en los Backrooms: La Última Foto

Capítulo 1: Noclipping

Capítulo 1: Noclipping

Las paredes de la habitación de Luna, una adolescente de quince años obsesionada con los backrooms, estaban cubiertas de notas y supuestas fotos sobre los backrooms, algunas donde tan solo se puede distinguir una figura humana, pero sin cara. Luna había invitado a sus dos amigas de la misma edad, Mia y Marian, a pasar una noche en su casa, donde les explicaría varias cosas sobre sus teorías de los backrooms: que llevar para sobrevivir el tiempo necesario, las normas de varios niveles, sitios donde no se debe quedar por mucho tiempo para no perder la cordura, las entidades… Mia y Marian se fijaron en aquellas fotos donde tan solo se distinguía la silueta, no la cara, y les parecía raro… parecía que faltaba alguien.

Luna estaba super emocionada mientras sacaba una mochila que había preparado como ejemplo de que llevar, había varias cosas: linternas, agua, comida en lata, bocadillos, su libreta con anotaciones sobre reglas de cada nivel, cuales son los más seguros etc, ropa y botas cómodas, reloj y varias baterías para las linternas…

– Me asustas con cada detalle…– replicó Marian ante la intensidad de Luna, encogiéndose y abrazándose a sus rodillas.

– Vamos, déjala que nos lo explique, es interesante. – Dijo Mia mientras abrazaba a Marian de lado, tratando de tranquilizarla.

– Bueno, ahora voy a explicar las normas de… – Luna deja de hablar cuando escucha un zumbido, nunca había escuchado uno, en su casa no había ninguna máquina que hiciera aquel ruido.

El zumbido parecía provenir de todos lados, del interior de las paredes y se quedaba grabado en la mente. El reloj de la pared de Luna se detiene.

Luna se levanta emocionada y saca el móvil, poniéndose entre sus amigas y sacando una foto de las tres.

– ¡Genial, ya tenemos una foto de recuerdo de cuando entramos a los Backrooms! ¡Vamos a poder entrar en los Backrooms! Estamos cerca. –

Luna comienza a dar vueltas por su habitación, tocando cada pared.

– ¡N-no digas eso! No quiero ir ahí… ¡Da mucho miedo! – grita Marian a Luna, la cual había cogido la mochila,poniendo todo dentro y siguiendo tocando cada pared hasta que una se traga a Luna.

– ¡Luna! – exclama Mia yendo tras ella, y Marian, con miedo a quedarse sola en aquella habitación a penumbras, les sigue a las dos.

La caída no tiene fin, dura tan solo un segundo, pero parece eterna. Finalmente caen sobre una superficie dura… Un suelo amarillo, y cuando miran alrededor, hay infinitos pasillos de oficina amarillos. Algunas luces parpadean, lo que hace que Marian se quede encogida, abrazandose a si misma. El zumbido que antes se escuchaba se ha vuelto insoportable, haciendo que tengan que hablar entre ellas casi a gritos.

– Esto no es real… No puede existir… Tan solo eran teorías locas… – murmuraba Marian mientras se mordía el pulgar.

– ¡Bien! ¡Al fin! Que ganas tenía de entrar algún día. – exclama en cambio Luna mientras miraba alrededor analizando cada detalle.

– Bien, ahora, todas de pie. Explicaré las reglas de este nivel. – sigue hablando Luna mientras saca su libreta.

– Deja un momento a Marian para que se tranquilice… – dice Mia mientras se acerca a Marian y le ayuda a tranquilizarse, diciéndole que saldrán de esa.

– No hay momento que valga. – contesta Luna. – Cada minuto es valioso si no queremos que nos atrapen las entidades. –

– ¿¡Q-que!? ¿¡Entidades!? – se sorprende y asusta Marian, volviéndose más paranoica.

– Sí, pero ahora cálmate, que si tienes miedo te deshidratas rápido. Ahora si me dejas explicar como funciona este nivel, lo haré. – Luna abre la libreta buscando la página con las reglas.

– Regla número uno: debemos mantener la calma ya que el pánico acelera la deshidratación. – explica Luna mirando a Marian directamente.

– Regla número dos: no debemos separarnos, si nos separamos el laberinto se reiniciará y nos separará para siempre. También en otros niveles, las entidades utilizan las voces de conocidos para engañarnos, si nos tenemos una a la otra cerca sin perdernos de vista, no seremos engañadas. – sigue explicando, ahora más seria.

Mia se apunta las reglas mentalmente para no olvidarlas, mientras que Marian ya ha comenzado a calmarse.

– Y por último, la regla más importante, no debemos mirar atrás, si escuchamos pasos, debemos correr. Recordad: SIN SEPARARNOS. –

– Bien, ahora, Luna, guarda la libreta y comencemos a caminar. Debe de haber una salida cerca, ¿no? – dice Mia mientras ayuda a ponerse de pie a Marian y comienzan a caminar las tres tomadas de la mano.

Luna saca un reloj y un par de botas. El reloj para ponérselo en la muñeca, pero puede notar que no gira, igualmente se lo pone, ya que si en algún momento llegan a salir, así estará segura de que han salido. Y las botas para que no le afecte la humedad del suelo.

Mientras las chicas caminan, pueden sentir el olor de moqueta podrida, y algo parecido a orina seca… cosas que les dan náuseas pero siguen caminando.

– El Nivel 0 tiene millones de metros cuadrados, nada en los backrooms sigue la física. Debemos encontrar un lugar inestable. Aunque podemos tardar varias horas. Y recordad esto, el tiempo ya no importa aquí, sino lo que dejamos atrás. – explica Luna, diciéndoles sin filtros la verdad.



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En el texto hay: suicidio, terror, backrooms

Editado: 10.08.2026

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