Pasan los días, semanas o meses, dentro de los backrooms no se sabe muy bien, pero ya ha pasado bastante tiempo y ya están curadas, Mia sigue teniendo pequeñas secuelas como un dolor punzante al caminar, pero puede caminar y correr sin ayuda. Durante ese tiempo Luna se ha encargado de entrenar a Marian para que tenga más resistencia, y Luna también ha ayudado bastante con sus datos al M.E.G. Las tres adolescentes ya están listas y se están preparando para salir. Ahora llevan puestas las botas que les ha proporcionado el M.E.G y también la ropa limpia. Cada una lleva una linterna y mochila. Los oficiales del M.E.G les proporcionaron dos mochilas más, comida, agua de almendras y algunos suministros médicos. Cada una estaba preparada, se despidieron de las personas que habían conocido en aquel largo periodo y comenzaron a caminar por el nivel, buscando algún lugar inestable. El plan de Luna era buscar lugares inestables, como cambios en la pared, estética que no cuadre con el nivel, paredes borrosas o que las paredes lisas cambien a ser hechas por ladrillos. No pasa mucho tiempo hasta que encuentran una zona inestable y cruzan a otro nivel. Pero tienen mala suerte y acaban llegando al nivel 2. Las paredes estaban llenas de tuberías y válvulas. Luna da un paso al frente y se gira para mirar a sus amigas.
– Ahora explicaré las reglas de este lugar. Regla número uno, no tocar las tuberías, pueden estar a más de 100 grados y nos derretirán la piel. Regla número dos. Aquí hay muchas entidades peligrosas, si escuchamos ruidos, nos escondemos, si están detrás de nosotras, corremos. Y nos mantenemos alejadas de los conductos de ventilación. – explica en voz baja Luna.
– Si hay zonas muy oscuras, o zonas muy iluminadas, damos la vuelta. Y si por alguna razón escuchamos susurros de las tuberías, lo ignoramos, son trampas. ¿Sí?
Las chicas comienzan a caminar, buscando fallos en el nivel. Los sonidos de las entidades son perturbadores. Se pueden escuchar gruñidos y como se arrastran. Por ahora el grupo no se ha encontrado con ninguna, pero esa suerte no les va a durar mucho tiempo.
Pueden escuchar como algo se arrastra algunos kilómetros atrás, que realmente no es mucha distancia en aquel nivel, así que comienzan a correr girando esquinas para perder a aquella entidad, pero llegan a un lugar oscuro donde se encuentran a varios Smilers que obligan a las tres chicas a volver a correr para escapar de esa amenaza inmediata. Las chicas avanzan rápidamente, y Luna se ríe.
– ¡De nada por la supuesta “tortura” que te hice pasar, Marian! ¡Ahora corres genial! – comenta a carcajadas Luna
– Deja de reirte, pareces una psicópata. – le responde Mia antes de sentir aquel dolor punzante.
Marian carga a Mia en su espalda mientras siguen corriendo.
– Hemos invertido posiciones, ¿no crees? – Luna y Marian siguen riendo, no parecen cansadas tras ya haber pasado por una situación peor, el Nivel ¡!.
Tras haber girado varias esquinas consiguen ver un ascensor y llegan justo a tiempo. Pulsan que las puertas se cierren, y pueden escuchar como desde afuera las entidades golpean las puertas. Marian deja en el suelo a Mia, quien se encuentra algo mejor. Las puertas se abren, donde pueden observar que llegaron a un nuevo nivel. Un nivel algo extraño, parece… Una sala de recreativos.