3:30:01am. Mire de nuevo cada detalle del registro mortis: nombre, edad, estado civil, trabajo…
Esperamos los habituales 60 segundos terrenales y apareció una estrella dorada sobre el registro. Roma, Italia 3:30:02am; Mujer de 30 años, tez blanca, cabello rubio, delgada. El alcohol y el exceso de velocidad fueron las causas de un accidente automovilístico; el cuerpo quedó destrozado entre el vehículo y un muro de contención.
Alexandra quedó impactada al verse a sí misma; ver su cuerpo en ese estado era mucho que digerir. Guadañita terminó de revisar el formato mientras yo la observaba arrepentida; le di un poco te tiempo para asimilar los hechos.
Me miraba con un poco de angustia, podía notarse su dolor. Con lágrimas en sus ojos firmó. Guadañito volvió a abrir el portal multicolor y de inmediato su alma comenzó la transición. Caminamos hasta llegar de nuevo al plano neutro; Alexandra lo miraba con mucho asombro.
En ese momento se abrió una puérta en el centro del tronco del árbol.
Un par de espíritus llegaron por ella, ambos encapuchados. El primero vestía una túnica traslucida en color blanco. Se acercó a ella y se notaba su mirada cálida y serena; Alexandra se sentía tranquila y en paz, pero en cuanto se acercó el otro de túnica negra, su mirada cambio por completo, se aterrorizó tanto que su grito fue desgarrador. Ambos la tomaron por sus brazos y se movieron de frente hasta perderse dentro de la puerta del árbol, no dejaron ningún rastro.
Regresamos de nuevo a la casa flotante para imprimir el documento y guardar el archivo, «una estrella dorada es una buena oportunidad».