3:30:02am. Observé una vez más cada detalle del registro mortis: nombre, edad, estado civil, trabajo…
Esperamos los habituales 60 segundos terrenales y de inmediato apareció el aura dorada sobre el registro; quedamos sorprendidos, ya que es sumamente difícil conseguirla, «¡Debe ser especial!» pensé. New York City, USA 3:30:03am; Una mujer de 65 años, tez blanca, delgada, cabello chino canoso, descendencia latina. Fallece a causa de una pulmonía mal atendida.
Observarla era muy grato. Poco a poco comenzó a tener una calma tan especial que hasta a mí me sorprendía, pero había algo un poco extraño. Al rededor de su cuerpo permanecían los vecinos que la velaban, realmente se veían desconsolados. Poco a poco llegaban más personas a despedirla.
Miraba por última vez a su alrededor, después de un momento firmó y Guadañita abrió el portal multicolor. Mientras su alma comenzaba la transición, una voz llamó mi atención.
Volteé la mirada y fue ahí donde la vi por primera vez; mi asombro fue tanto que intenté detener la transición, pero fue demasiado tarde. Mientras caminábamos mi mente se encontraba en un estado que jamás había estado. De pronto nos encontrábamos de nuevo en el plano neutro; Mónica miraba con asombro el lugar.
Por alguna extraña razón mi mente no dejaba de pensar en aquella mujer. Guadañita me miro de manera extraña.
Yo me encontraba tan confundido, aislado y retraído que Guadañita tuvo que hacer el trabajo por mi. No pude decir nada, mi mente se encontraba confusa, inquieta; realmente no entendía que sucedía conmigo. De pronto dos ángeles brillantes bajaron por Mónica. Su luz era muy hermosa y se podía sentir su calidez. La miraron a los ojos y sonrieron; Mónica se notaba tranquila y serena, alegre. La tomaron de sus manos y la llenaron de luz convirtiéndola en una estela maravillosa la cual volaba hacia el infinito eterno, «el anhelado cielo». Se elevaron lentamente hasta perderse en el majestuoso árbol. Fue hermoso volver a ver esa luz en el firmamento. Había que regresar a la casa flotante para imprimir el documento mortis y guardar el archivo, «pocos archivos como este».