No pude detenerme, corrí lo más rápido que pude y a penas logré cruzar a tiempo. «Todo es demasiado oscuro, me siento tan extraño, un poco pesado y mareado» pensé mientras llegaba al plano terrenal. En un instante me encontraba materializado en un cuerpo de carne y hueso; no lograba sentir nada diferente, aparentemente no hubo muchos cambios. Cruzar el portal me sacudió un poco y necesitaba recuperarme; comencé a revisarme para ver que todo estuviera bien cuando de pronto observé mi mano y… ¡Oh sorpresa!
Esto no era nada bueno, me había traído el Ring Pad y Guadañita no podrá realizar el trabajo, todo se volverá un caos; ahora sí tendremos serios problemas con el jefe «¡Debo hacer algo!» pensé un poco angustiado. Extrañamente una parte de mí se encontraba preocupada mientras que la otra, se sentía incrédula y emocionada, «¡¿Qué me sucede?!». Primero debía analizar cuidadosamente cómo resolver este problema así que comencé a caminar buscando un lugar donde poder sentarme. A pesar de mi preocupación pude percatarme de la magia de la ciudad: sus luces, su movimiento; toda su increíble energía me parecía sensacional. Logré encontrar una banca muy a gusto frente al mar y me senté. Revisando que nadie me observara, abrí con cuidado la pantalla del Ring Pad, «aún no daba crédito de la tontería que había hecho, necesitaba rápidamente una solución». La pantalla comenzó a volverse un poco loca hasta que de pronto apareció “Reiniciar”; le di clic y comenzó a vibrar parpadeando de muchas maneras hasta que se detuvo y me pidió que introdujera una contraseña, «¿Será la misma que siempre he usado?» me pregunté temeroso. Escribí la única que me sé con la esperanza de que fuera la correcta ya que de lo contrario… ¡Todo se habrá perdido! Después de unos cuantos segundos apareció “Espere un momento” «¡Qué nervios! Donde no sea válida me van a caer los Centinelas del jefe y a lavar los baños de los demonios… ¡Si es que bien me va!» Pensé. El proceso tardaba mucho y me sentía incómodo; de pronto apareció en la pantalla: “Contraseña Aceptada… ¡Bienvenida Muerte!” «¡Qué susto me había llevado!» En verdad me preocupé. El Ring Pad funciona en el plano terrenal, era algo sorprendente; en el menú principal se encontraban todas las opciones que existen dentro de este plano. Una de ellas me llamó mucho la atención, en la imagen aparecía un universo y por debajo decía: “DIRECTRICES”. Le di clic para ver de lo que se trataba y vaya sorpresa que me llevé; aparecieron todos los planos ancestrales, «¡Jamás había visto algo igual!» Me sorprendí mucho. Había un icono de cada plano: el cielo, el neutro, el infierno, el juicio celestial, el terrenal, el mortis, el limbo y el purgatorio... ¡Increíble! A demás de un icono muy extraño llamado “PER LUCEM.” Este icono tiene un sello dorado, «¡El sello lo conozco!» trataba de ubicarlo. Pertenece al jefe lo cual significa que está prohibido, y si por error le doy clic, me meteré en un lio más grande, «de por sí ya me encuentro en un gran problema como para agregarle otro más». Debe ser algo muy importante para que el jefe lo haya sellado, mejor no le muevo. De inmediato le di clic al plano terrenal y en la pantalla me aparecieron todos los detalles de este plano: su historia, cómo fue creado, cuándo, por qué... Buscaba una solución al problema, pero al mismo tiempo un impulso quería buscar a Elena; sabía perfectamente que primero debía resolver el asunto de la entrega de almas a pesar de mi inquietud por encontrarla. Cerré la aplicación del plano terrenal y abrí la del plano neutro; comencé a leer cada detalle sobre ese plano para saber cómo poder ayudar a Guadañita; por más que leía y leía no lograba encontrar algo que pudiera ayudarnos, me sentía desesperado y a punto de darme por vencido cuando al final de la última página, en letras chiquitas; leí algo que decía nota importante: “Si por alguna razón fallara el sistema; todas las almas deben ser canalizadas al limbo. Una vez que se haya logrado reestablecer, se procederá conforme al código PN-0033 según sea el caso de cada alma”. Muy interesante nota, pero la cuestión era: 1.- ¿Cómo hacerle creer al jefe que nos falló el sistema? No existe tecnología más avanzada que la nuestra en todo el universo. ¡Es imposible que esto ocurra! De hecho… ¡nunca ha sucedido! 2.- ¿Cuál es el código PN-0033? 3.- ¿Cómo poder comunicarme con Guadañita para informarle y me ayude?
Cerré la aplicación, «¡Estoy arruinado!» me sentía nervioso. Había echado todo a perder; le daba vueltas y vueltas al asunto pensando en una solución, cuando sin querer toque el icono de mails con mis manos «¡Claro!» pensé en una solución; sabía lo que tenía que hacer: abrí de inmediato el icono de mails, adjunte unos archivos y mandé un correo a guadañitasexy@planoneutro.go:
¡Ayúdame por favor!