Sin decir más apunto su número en un papel, me regaló un beso en la mejilla y se retiró. No lo podía creer, me quede observándola hasta que se perdió entre un pasillo. Sin saber por qué… ¡Sonreí! Salí del lugar y busqué dónde sentarme; sin que nadie me viera abrí la pantalla del Ring Pad y le mandé un mail a Guadañita:
¡Amigo mío! Algo me está pasando en el plano terrenal, no logro entender cómo es el comportamiento de los humanos y sus reacciones a distintos factores cotidianos; de seguir así las cosas no saldrán bien, por favor ayúdame a entender qué es lo que debo hacer.
PD. Tus tacos están en juego.
Trataba de encontrar una respuesta a mí alrededor mientras llegaba su respuesta:
Con tanta cosa se me había pasado decirte; una vez que entras al plano terrenal parte de ti irá experimentando sensaciones y sentimientos humanos debido a la conexión que se generó entre tú y el alma que usamos para abrir el plano. Para entender más lo que significa ser un humano, debes aprender todo sobre ellos; sus virtudes, debilidades, costumbres, sentimientos, sueños... Nosotros no tenemos tan desarrollados nuestros sentidos… ¿recuerdas? Los humanos son todo lo contrario a nosotros, ellos sienten demasiado.
El plano terrenal cuenta con vientos de energía lucidos de información o como ellos lo llaman “Internet”, entra ahí y estudia todo sobre ellos; analiza todos los detalles y aplica el conocimiento según las situaciones en las que te encuentres; no olvides que poco a poco irás sintiendo como lo hacen ellos, así que no te extrañes.
PD. Mis tacos no están en juego, al contrario… agrégale a la cuenta unos de lengua de bruja.
No pude contener la risa, de seguir así Guadañita arrasará con las taquerías astrales, respondí a su mail:
Muchas gracias amigo mío, lo tendré muy en cuenta. Necesito que me hagas un nuevo favor; en mi computadora hay un archivo que dice Elena, mándamelo lo antes posible… ¡Por favor!
Comencé a caminar rumbo al departamento, pero esta vez despacio, poniendo atención a la gente que se movía a mi alrededor. Cuando llegué lo primero que hice fue sentarme frente a la ventana que daba a la calle e investigar en eso llamado Internet. Tanto que aprender sobre el comportamiento humano, sus necesidades normales, las herramientas que utiliza a diario para vivir… Adquiría rápidamente conocimiento sobre lo que significa ser un humano; cuando llegué a la parte que llaman amor me detuve, comencé a poner mayor atención. El hombre ha simbolizado ese sentimiento con un músculo llamado corazón. «“¡Qué extraño!”» Pensé. Se me fue el tiempo demasiado rápido, tenía que parar por un momento; el departamento no estaba al 100% limpio así que comencé recoger las cosas. Mientras acomodaba la ropa en uno de los cuartos, encontré una billetera con bastante dinero y un celular el cual no encendía; busqué entre la ropa el cargador, pero no lo encontré, busqué por todo el departamento hasta que lo encontré debajo de uno de los sillones. Inmediatamente conecté el celular y esperé a que encendiera, una vez que lo hizo la pregunta a responder era: “¿Cuál es la clave de acceso?” Extrañamente el número apareció en mi mente, lo introduje y no podía creerlo… «¡Tengo un celular!» Busqué el papel que me había dado Elena y en lugar de mandarle un mensaje como me lo había pedido, decidí marcarle; mientras sonaba sentí una extraña sensación, algo a lo que los humanos llaman nervios.
Hubo un extraño silencio entre nosotros.
Colgó; algo no estaba bien, su voz se escuchaba quebrada. Abrí la pantalla del Ring Pad y comencé a buscarla; estaba sentada en el mismo café de siempre, se veía melancólica, triste… ¡Sola! No podía quedarme sin hacer nada así que fui a buscarla; cuando llegué al lugar la miré desde afuera, lloraba en silencio su dolor; entré rápidamente.
Me sentí como un estúpido y busqué una mesa para sentarme; no debí haber hecho ese comentario. Sonó su celular, pero no contestaba la llamada.