Perdido En El Amor

PARTE XVI

  • Sí Steve, solo me quede pensando en lo que me estás diciendo y creo que tienes razón; convocaré a una reunión urgente y expondré el caso, si lo analizamos juntos posiblemente encontraremos una solución. ¡Muchas gracias por preocuparte y estar al pendiente!
  • No tienes nada que agradecer Elena, lo hago con mucho gusto.
  • ¿Mañana puedes pasar por mí a las 9:00am para ir al centro de apoyo?
  • ¡Sin duda alguna, mañana a las 9:00am estaré ahí, puntual!

Elena sonrió y hubo un silencio entre los dos.

  • Elena. – tembló un poco mi voz.
  • ¿Qué pasa?

El silencio que hubo entre los dos, expreso sin una palabra todo un sentimiento.

  • ¡Que tengas una linda noche! ¡Descansa!
  • Tú también descansa Steve ¡Linda Noche y de nuevo muchas gracias! – colgó.

Otra vez la había regado, no tuve el valor de decirle lo que en verdad siento, no sé cómo hacerlo, de nuevo me invadió la sensación de los nervios y la maldita inseguridad. Puse la alarma para despertarme temprano, apagué la luz y me recosté, no me importó la cuenta regresiva, solo podía pensar en Elena, cerré los ojos y la llevé de nuevo a mi mente con la única esperanza, de encontrarla una vez más en mis sueños.

7:40am, desperté antes de que sonara la alarma, las ganas de ver lo antes posible a Elena me despertaron antes de tiempo; de inmediato me levanté a darme un baño, me vestí, tomé mis cosas personales y salí corriendo hacia su departamento. En cuanto llegué toque a la puerta, Elena abrió y se veía increíble, como todos los días, me sonrió mientras salía y cerraba su puerta; nos dirigimos hacia la cafetería de siempre, Elena pidió algunos cafés y donas; se veía contenta y animada; me gustaba verla así, mientras caminábamos hacia el centro de apoyo se mantuvo callada y atenta a todo lo que nos rodeaba. Una vez que llegamos le dio un café a Tifany junto con un par de donas, nos dirigimos al elevador y bajamos a la zona Z. Cuando llegamos caminamos hacia una sala que se encontraba en la parte de atrás; Elena abrió la puerta, José, Ernesto, Claudia y Yadira ya la estaban esperando, le ayudé a meter los cafés y las donas.

  • ¡Buenos días! – salude a todos – ¡Mucho Éxito Elena! – me despedía.
  • ¿A dónde vas Steve? – preguntó sorprendida –Te necesito aquí conmigo… ¡Por favor!

Me sorprendió muchísimo que lo pidiera, no podía negarme a su inigualable mirada; sonreí, cerré la puerta y me senté donde me indicó.

  • ¡Buenos días a todos! –mencionó Elena.
  • ¡Buenos días! – respondieron.
  • Antes de comenzar quisiera preguntarles si tienen algún inconveniente en que Steve permanezca en esta reunión; en verdad ha sido un gran apoyo para mí.
  • No hay ningún problema Elena y creo que hablo por todos. – mencionó Ernesto.
  • ¡Muchas gracias muchachos! – sonrió – Hoy tenemos un asunto muy importante que tratar, como todos saben el Sr Robinson es nuestro mayor benefactor y su salud cada día es más delicada, ayer que fui a visitarlo me topé con su sobrino y me amenazó con que una vez que su tío muera nos quitará todo además de meternos a la cárcel. –sonaba preocupada.

Todos mostraban asombro y bastante preocupación.

  • Pero su sobrino es una buena persona. – mencionó José asombrado.
  • Eso es lo que a todos nos ha hecho creer, pero la verdad es que no es así, aparenta ser buena persona delante de su tío para poder quedarse con toda su fortuna, la verdad es que es solo un astuto vividor, un abusivo prepotente que solo espera ver morir a su tío para apoderarse de todo. – respondió Elena.
  • Es una situación muy delicada Elena. ¿Qué es lo que vamos a hacer? Hay muchas personas que dependen de todo el apoyo que nos ha brindado el Sr Robinson – mencionó Yadira.
  • ¡Lo sé! Y precisamente por eso es que les pedí que nos reuniéramos urgentemente hoy, para buscar una solución entre todos.

Tocaron a la puerta, era Tifany, le entregó un sobre cerrado a Elena y un folder a cada uno de los muchachos.

  • Aquí tengo las estadísticas del centro de apoyo. – mencionó a todos Elena.
  • ¿Puedo revisarlos? – pregunté.
  • ¡Por supuesto! – respondió.

Mientras observaba cuidadosamente cada papel, ellos buscaban una manera de sacar todo adelante; teníamos un punto a favor y otros nada favorables.

  • Si me permiten me gustaría comentar algo – mencioné a todos –Aparentemente la cuenta del banco muestra un balance positivo y está a nombre de Elena lo cual quiere decir que por ningún motivo podrán arrebatarles eso. Por otro lado, tenemos serios problemas con el inmueble y todo lo que existe en él, ya que El Sr Robinson lo puso a nombre de Audry Robinson… su único pariente vivo.
  • ¿Y crees que podamos hacer algo con el dinero que está en el banco? – pregunto José.
  • Es una buena cantidad, desconozco los precios de los inmuebles y todos los aparatos que se necesitan para poder levantar otro centro de apoyo. – respondí.




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