Perdidos

Capitulo IX

Amanda

Instalaciones de la A.I.O.M.

17 de noviembre 2019

09:45 am

Me froto la cien y me enderezo en mi asiento alejando mis dedos de allí, no sé cuánto tiempo llevo trabajando en el mismo archivo, siento que han pasados días desde que me lo entregaron, me recargo en mi asiento y le doy una mirada al techo, ¿en serio me tenia que meter en esto? Era mejor pasar de página, seguir con mi vida, pero de haberlo hecho estaría ignorando todo lo que está pasando a mi alrededor. Sería mejor continuar, quiero respuestas, posiblemente él se esté equivocando, pero no lo sé, algo me impulsa a seguir con esto, tal vez solo quiero… darle el cierre como es.

― Amanda… ― la voz de James me saca de mis pensamientos, me enderezo en mi asiento y enfoco mi mirada en él.

Su ropa negra nunca pasa desapercibida, la identificación colgando en su cuello, él acerca a mi escritorio y se sienta en el borde, tomo el archivo que tenía y lo cierro tan pronto él estaba cerca, él se percata mi movimiento apresurado y alza una ceja.

― ¿Por qué cierras el archivo? ― pregunto mi compañero mientras se apoya con una mano en mi escritorio.

Suspire ligeramente, apoye codo en la mesa y mi mano en mi cabeza.

― solo realizo una consulta sobre este caso, nada importante ― dije simplista, aunque ojalá fuera una simple consulta.

― entonces si es una simple consulta, no importa si le echo un ojo ― james extiende su mano hacia mi archivo, pero yo lo deslizo lejos de su alcance.

― no, no puedes ― niego rotundamente, pero sé que no desistirá con un simple no.

― por favor Amanda ― él insistía mientras sonríe de lado y se endereza a mi dirección, pero mantengo el archivo lejos de su alcance.

― sabes que no me gusta compartir información de casos ajenos ― me levanto de mi asiento y tomo el archivo.

― bueno si no vas a compartir el archivo está bien ― el alza sus manos en rendición ― pero podrías compartir tu tiempo conmigo, quizás esta noche.

Aprieto ligeramente los labios y mi mirada se enfocó en él, tenía la misma sonrisa arrogante de siempre, rio bajo y desciendo la mirada.

―no lo sé, tengo mucho trabajo encima ― digo mientras vuelvo a enfocar mi mirada en él.

― siempre tienes trabajo acumulado, aunque. Últimamente tiene más que antes ― el empezaba a indagar, lo cual no es algo conveniente.

― yo supongo que tu no viniste aquí para invitarme a salir o indagar en mi trabajo ¿no? ― pregunte mientras alzaba una ceja.

― ay siempre saltando el tema ― él sonríe mientras niega ― es sobre nuestro sospechoso en el caso de torres marino.

― ¿ya saben cómo está vinculado el con la red de crimen organizado? ― tomo el archivo que él tenía en sus manos.

― si, tal parece el senador lleva meses financiando a un grupo de traficantes de armas ― decía él mientras se pone de pie, leo por encima el archivo mientras James se pone detrás mío, ― tenemos información de que planea hacer un trato en la estación de metro, y no solo eso…

Este se da vuelta, me giro por mis talones y observo como el desenfunda su arma.

― tienen un boleto de ida hacia Seattle ― este coloca su arma en su funda y sus ojos se enfocan en mí, ― el equipo se dirige al punto de la reunión para una emboscada.

― si el equipo va camino allá entonces debemos ir a cubrirlos en caso de que su negociador no vaya solo ― abro mi cajón y saco mi arma, el archivo en mi mano derecha lo guardo en el mismo cajón.

Mi mirada se enfoca en james, quien ya estaba preparado para irse, cierro mi cajón, James se hace a un lado y me doy paso hacia las afueras de la oficina, los pasos de james se escuchan detrás de mí. Aunque él no diga nada, sé que está sospechando de mi trabajo, niego ligeramente sacando esa idea de mi mente.

― ¿conduces tú? ― la pregunta de james me saca de mis pensamientos.

― sí, no quiero que tu imprudencia al volante nos termine matando a ambos ― dije mientras caminábamos hacia los elevadores, presiono el boto y me giro mirando a mi compañero.

― por favor, tal vez termines muerta si tú vas tras traficantes de armas sola ― decía el parándose justo a mi lado.

Rio bajo y enfoco mi mirada en él, las puertas del elevador se abren y ambos entramos, presiono el botón del estacionamiento, me apoyo en la pared, se cierran las puertas, james se recarga a mi lado y enfoco mi mirada en él.

― ¿Qué? ¿acaso soy irresistible el día de hoy? ― pregunta sonriendo de lado.

No puedo evitar soltar una ligera carcajada.

― eres un arrogante… ― trato de tomar un respiro y miro hacia el frente.

― ¿yo arrogante? ― la risa de él es… llamativa, niego ligeramente.

― si el zapato te queda ― dije con ironía, las puertas del elevador se abren y lo observo momentáneamente.

Soy la primera en salir del elevador, sacando las llaves del vehículo de mi bolsillo, los pasos de james me sigues a pocos metros, ya llegando al vehículo presiono el botón que quita el seguro, james entra primero y yo luego de él, enciendo el motor y ambos nos colocamos los comunicadores, doy marcha al vehículo hacia la ubicación de nuestro equipo.




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