Dereck
11:50 am
Prisión de máxima seguridad, Washington D.C.
25 de noviembre del 2019
Entramos rápido a aquella habitación, y el hombre de aspecto mayor cerró la puerta de un solo movimiento, este nos guía hacia otro extenso pasillo, se escuchan golpeteos desde la puerta, yo solo puedo estar ligeramente aliviado, pero, sé que eso no durara mucho tiempo, seguir huyendo como ratas no resolverá la situación, debía ponerme en contacto con alguien de afuera, y debía ser rápido, sino estamos condenados a que esta sea nuestra tumba.
― que milagro que lograran sobrevivir con el caos de esos prisioneros ― dijo el hombre con ligeras canas, suspire densamente mientras guardo el arma.
― milagro o no, no podemos quedarnos así ― hable mientras llegamos a un pequeño cuarto, dos guardias estaban tratando de tener cobertura en sus celulares, ― debe haber una señal que esta bloqueando la línea con los celulares, así que el internet y las líneas móviles no funcionaran.
― las comunicaciones siguen muertas, la única forma es avisar desde un celular fijo ― hablo otro guardia, parece nuevo, con expresión nerviosa, cabello negro, moreno, de 23 años de seguro.
― sí, pero es un riesgo ir a hacer una llamada ― menciono el de cabellos blancos.
― Es mejor arriesgarse, nadie está al tanto de la situación― hable mientras camino hacia el otro extremo de la habitación, me asomo ala otra puerta que daba otro pasillo, el cual se encontraba despejado.
Uno de los guardias observa a Erik que aún se mantienen esposado y amordazado con la billetera, enderezo en mi posición, mientras observo la situación, un prisionero y 4 guardias desesperados por salir.
― ¿Por qué ese prisionero estaba afuera? ¡se supone que debía estar en su celda! ― dijo el guardia de cabellos blancos, no parecía muy contento.
― lo estaba interrogando, luego sucedió lo que estamos viviendo ahora ― hable mientras vuelvo a enfocar mi mirada hacia los pasillos despejados, ― por desgracia, dejarlo esposado no es opción, si es cierto e hubo una explosión que ocasionara el motín, existe la posibilidad de que esto no sea un motín, sino una extracción.
Me regreso mis pasos hacia la habitación, Erik estaba sentado en el suelo, su mirada estaba enfocada en el suelo, sin moverse en lo absoluto, definitivamente al que quieren extraer es a él, algo me lo dice, pero, ahora estamos atrapados en una caja llena de lunáticos que harán lo que sea por salir, así sea matando a todo el personal de la prisión, mi único chivo expiatorio en estos momentos es Volkan, mi obstáculos, los desalmados que están afuera, esperando a que alguno salga, el típico juego del gato y el ratón, solo espero que Alexander actué rápido ante el repentino corte de comunicación, no estar enterado del movimiento de afuera me estresa, e incluso es desesperante.
― ¿Cuál es el teléfono fijo más cercano desde estos pasillos? ― pregunto al grupo de guardias aquí presentes, si he de ir a la boca del lobo lo hare, pero no puedo quedarme aquí ni un segundo más.
― el más cercano en el ala sur, pero, aun así, logre llegar, esa área podría estar llena de prisioneros, incluso si va usted solo, ― hace una pauso el guardia de cabellos blancos ― podría terminar igual que nuestros colegas.
“pero quedarse a esperar a que suceda algo, no es de mis planes favoritos”
― necesito uno de sus radios ― pregunte mientras me acerco hacia el grupo de guardias.
Estos me miraban, de seguro en sus mentes estaba aquella duda, si, hago caso omiso a las advertencias, la única ventaja que tenemos es que podemos movernos en diferentes direcciones, por lo que, lo único que ellos deben hacer es moverse con Volkan, mientras yo voy al ala sur, es la única forma para darle aviso a la A.I.O.M. y las autoridades competentes. Me dirijo al guardia de cabellos blancos, extiendo mi mano esperando a que desiste de su idea de quedarse aquí y me entregue su radio, este, no muy convencido ante mi decisión, se quita l radio del uniforme y me entrega sin mencionar una palabra, o intentar convencerme de desistir en salir.
― necesito que estén pendientes de las señales por radio que les emitiré, pero, no pueden quedarse aquí, deben moverse ― explique colocando el radio en la pretina de mi pantalón ― si se quedan aquí, no les puedo asegurar que ellos no encuentren la forma de entrar.
― salir es básicamente un suicidio ― dijo el guardia que se encontraba al lado de Volkan.
― pero quedarse aquí es básicamente firmar su sentencia de muerte, encontraran la forma entran, y ustedes bien lo saben ― explique, algunos no se encontraban convencidos con la idea, el miedo no los deja pensar racionalmente.
― él tiene razón, quedarnos aquí es solo temporal, en cuestión de horas ellos lograran entrar, y ahí perdemos nosotros ― ― admite el de cabellos blancos.
― iré al ala sur para pedir ayuda por una línea directa, ustedes desvíense a un área opuesta ― explique mientras saca nuevamente el arma y revisaba la carga, ― pero bajo ninguna circunstancia, dejen que ese se escape de sus manos.
Señalo a Erik que aún se encontraba sentado en el suelo, algunos de ellos no parecían estar convencidos de llevarlo con ellos, pero, aceptan resignados la petición, doy vuelta hacia la puerta y mis pies se mueven directamente a esta, el guardia más joven se acerca a mi tomándome el brazo.