15:24 PM
Dereck
Prisión de Máxima seguridad, Washington D.C.
25 de noviembre del 2019
Las patrullas no dejaban de llegar, los vehículos de traslado e ambulancias, todo era un caos, entraban y salían del estacionamiento, el equipo táctico se encontraba haciendo el listado de prisioneros para asignarlos a nuevas sedes hasta que inicien las reparaciones en la prisión, suspire densamente, la superficie de mis dedos recorre el puente de la nariz, arrugando ligeramente la expresión. Un grupo de guardias en estado crítico estaban siendo llevado a las ambulancias, mientras que los grupos restantes están respondiendo preguntas y ayudando al equipo táctico con la identificación de prisioneros, los paramédicos terminan de atender mis heridas, alzo la cabeza con la mirada puesta hacia el agujero que se encuentra en la pared, resople con pesadez, retiro el brazo de las manos de la paramédica y apoyo mi mano sobre mi nuca.
La paramédica se retira para revisar a otros heridos, la tensión se extiende en mi rostro y cuerpo, logro visualizar a lo lejos a jane, con el equipo táctico de color negro, el cabello corto hasta sus hombros, y el chaleco antibala haciéndole presión a todo su torso, su rostro, tenía una mirada que no reflejaba ni odio, pero tampoco la calidez que la caracterizaba, su mirada era fría y agotadora, permanecía con el celular en su oreja, y su forma de expresar las cosas, se ve que estaba discutiendo con el agente Santiago, podía ver como poco a poco perdía la paciencia con cada segundo que pasaba en llamada.
― Tengo asuntos que atender ― logro escuchar lo que hablo ella con su tono de voz que detonaba su falta de paciencia.
Jane alza su mirada y sus ojos se cruzan con los míos, desviándolos al instante manteniendo el celular en su oreja, sonrió un poco ante la situación, el perfecto agente Santiago reclamando ante una situación que el debió tener prevista, jane por su parte alzo la voz al celular y colgó la llamada de forma abrupta, su mano recorre su cabello mientras observa como el primer grupo de prisioneros se lo llevan en los autobuses. Me levanto del suelo de la ambulancia, camino hacia la posición en donde se encuentra Jane, ella tenía su mirada aun fija en el equipo táctico en la hilera de prisioneros.
― Santiago es un dolor de cabeza en estos momentos ― menciona ella manteniendo su postura recta y sus brazos cruzadas, me limite a asentir mirando hacia la misma dirección en la que ella ve.
― Es el trabajador estrella del jefe, no podemos esperar más nada que solo quejas ― dije entre un suspiro, manteniéndome cabizbajo un momento.
― Igual se comporta como un inepto ― su expresión era acertada, su mirada se dirigió hacia mí ― estamos a reventar de trabajo justo ahora, creo que en vez de quejarse debería buscar soluciones.
“aunque preferiría no tenerlo encima justo ahora”
― no podemos seguir parados aquí por lo sucedido ― hable desviando mi cuerpo y mis ojos de ella, con sus pasos siguiéndome detrás caminando dirección al auto ― ¿Alexander logro seguirle el rastro a Volkan?
― Está registrando las cámaras de la autopista, también está analizando los videos de las cámaras satelitales ― fue explicando a medida que llegábamos al auto, saco las llaves de mi chaleco y quito el seguro ― pero a estas alturas, debe estar camino hacia un centro clínico.
― siendo que es un prisionero de primer nivel, hay que iniciar el protocolo e emitir un boletín a las autoridades locales y al FBI ― mencione abriendo la puerta del vehículo, ambos entramos al mismo.
― ya me adelanté a ello, hay alertas en todos los sistemas ― dijo jane manteniendo su mirada enfocada en el celular.
Enciendo el motor del vehículo y la vibración del mismo recorre todo mi cuerpo, doy marcha al mismo mirando el camino mientras mi compañera a mi lado permanecía en silencio.
― ¿crees que atacaría las embajadas rusas? ― pregunte con la mirada fija en el camino.
― no podemos descartar la teoría, pero, a su vez está siendo buscado por la autoridad local ― explico desviando su mirada de la pantalla hacia mi persona ― lo pensara dos veces antes de entrar.
― Es acertada, pero, aun así, deberíamos poner vigilancia cerca de la embajada rusa ― dije mirándola de reojo, a lo que ella simplemente asintió enfocando nuevamente su vista hacia el celular.
― pediré que oficiales se ponga a custodiar la embajada ― embajada ― dijo ella empezando a marcar los números de las autoridades.
― mejor encarga esa tarea a nuestros agentes ― mencione mirando a mi compañera de vez en cuando ― el personal está más calificado y en caso de un ataque, actuara mejor que la autoridad local.
― pero, ¿no crees que sería poco conveniente? ― cuestionaba marcando otra secuencia de números.
― el personal esta altamente calificado para mezclarse en la multitud, fingir que no están allí es sencillo ― explicaba mientras baja lentamente la ver una alcabala de la policía, ― la autoridad local es mejor ubicarla en las calles, patrullas las 24 horas, si es necesario.
― avisare al capitán de la policía ― dijo ella, coloca el auricular del celular en su oreja manteniendo la mirada fija en la alcabala.