Perdidos

Capítulo 2: Nervios

Adriana

Estaba en mi habitación eligiendo el vestido para la cena de esta noche. Estaba nerviosa; íbamos a contarle al grupo que Oliver y yo estamos juntos. Somos novios desde hace un mes y medio, y hasta ahora nadie lo sabe. Lo hemos querido mantener en secreto porque no sabíamos si alguien aprobaría nuestra relación, pero hace unas semanas Carlota y Guille me empezaron a “shippear” con él, así que sé que al menos ellos lo apoyarán. Aunque no estoy segura de cómo se lo tomará Emily… ella es ex de Oliver y se pone celosa cuando otra chica se le acerca.

Al final, escogí un vestido negro pegado al cuerpo y decidí dejarme el pelo suelto. Hoy está limpio y liso, perfecto… aunque se me enreda con facilidad. Me río sola, recordando aquel día en que la abuela de mi amiga convulsionó; fue un momento tan absurdo que no puedo evitar pensar en lo loca que soy a veces, con ideas muy raras.

Dejando ya mis divagaciones, llamé a Oliver. Como siempre, respondió al instante.

—Hola, amor —dijo con su voz cálida.

—¡Holaaa! —contesté yo, intentando sonar tranquila.

—¿Estás nerviosa? —preguntó.

—Un poco… pero no creo que sea para tanto.

—Yo creo que Guille sí lo acepta. Dice que pegamos.

—Y Carlota también, no para de shippearnos —reí.

—Normal… que guapa vas, ¿no? Y eso que todavía no estás maquillada.

—¿Qué dices? Tengo cara de muerto —me quejé.

—Que va, te veo genial —me tranquilizó, y no pude evitar soltar una pequeña risa.

—Tú irás arreglado, ¿no? Espero que no vayas con ese chándal Nike.

—¿Pasa algo si voy así? —bromeó.

—¿Eres tonto? —repliqué, medio riendo.

—Es broma. Voy con este traje —dijo, y apuntó con la cámara a un traje colgado en la puerta.

—Cuando nos vean tan arreglados van a flipar —dije, emocionada.

—Es por la noticia —respondió y se le escapó una carcajada.

—Bueno, voy a maquillarme, luego nos vemos. Te quiero.

—Nos vemos luego —contestó él.

¡Qué nerviosa estoy! Pensé mientras colgaba el teléfono. No quiero que Emily se enfade conmigo, aunque tarde o temprano tendrá que aceptar que Oliver y yo vamos en serio.

Me puse a maquillarme y luego preparé la mochila para mañana: un par de latas de comida por si me da hambre, snacks, una manta térmica por si me asusto, spray para mosquitos, calcetines extra por si se mojan y, por supuesto, agua. Listísima para la cena… y para la caminata de mañana.



#607 en Thriller
#78 en Terror

En el texto hay: thriller, terror

Editado: 05.02.2026

Añadir a la biblioteca


Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.