Él es el "chico sol", el hombre que me sacó de la oscuridad de un estanque cuando yo no era más que una niña asustada. Durante una década, me he conformado con ser su "madrina", su protegida, la muñequita de porcelana a la que él cuida con una ternura que me quema. Pero mientras él me presta libros de arquitectura y me ve crecer con ojos de hermano mayor, yo guardo en un cajón de doble fondo el mapa de sus gestos y el tono exacto de su mirada color miel.
Ahora que tengo dieciocho años, el disfraz de "niña buena" ha empezado a asfixiarme. Me he cansado de ser un dibujo inacabado en su vida. Mientras él intenta mantenerme a salvo de un mundo que cree que no entiendo, yo estoy decidida a demostrarle que el amor de verdad no tiene nada que ver con la seguridad, sino con el riesgo de perderse en el otro.
Mateo cree que tiene el control, que su código de honor es una armadura impenetrable contra lo que ambos empezamos a sentir. Lo que no sabe es que una artista sabe ver las grietas en cualquier estructura perfecta. Ha llegado el momento de dejar de suspirar en silencio y obligarlo a ver que la niña que rescató ya no existe; en su lugar, hay una mujer dispuesta a incendiar el guion que él escribió para nosotros.