Estar en mi habitación con un pincel en las manos es, sin duda, una de mis cosas preferidas.
Justo ahora estoy a punto de sacar mis demás pertenencias. Hace apenas unos días que me vine para Madrid y aún no había podido desempacar todo. Mucho menos sacar mis preciados materiales de arte.
Katherine me ayudó también a empacar y no estoy segura de todo lo que metió en mis maletas.
Saco poco a poco mi estuche de lápices y también mi tercer estuche de pinceles; pero ahora veo algo extraño al fondo de la maleta.
Se ve como una hoja enrollada, podría ser una de esas revistas de moda de Katherine. Meto más mi mano y logro tomarlo. Puedo sentirlo y definitivamente no es la textura de una hoja de papel, parece más como... como tela, quizás un lienzo.
—Pero si todos mis lienzos los mandé por correo —digo en voz alta, viendo hacia las cajas grandes que siguen frente a la cocina.
Lo tomo en mis manos y sí, es un lienzo enrollado, pero me pone nerviosa abrirlo.
Tiene una apariencia descuidada...
Definitivamente no es una pintura reciente.
Logro ver mi firma en una esquina que se escapa del enrollado. Una B y una L, ese era mi trazo inseguro.
Decido desatar la cinta roja con brillantina que lo sostiene enrollado y... definitivamente no me lo esperaba.
Es el retrato que le hice cuando tenía trece años. Recuerdo que fue a la primera persona de la que pinté su retrato, con una sonrisa, y su sonrisa se ve muy bien dibujada.
Fue la primera sonrisa que me gustó verdaderamente cómo me había quedado. Creo que esa era la razón de que me gustara tanto el retrato.
No puedo evitar que esto me traiga muchos recuerdos. Recuerdos qué sé que muy difícilmente saldrán de mi memoria.
Incluso dibujé tus ojos grises con ese destello azul que tenían cerca de la pupila.
—Iba a regalártelo antes de que...— musito hacia el retrato—. Bueno, prefiero no pensar en eso.
Hablarle a la pintura no es como hablarle a él, aún así sigo observándolo.
Mejor enrollaré el retrato, y lo pondré en la maleta. O quizás le pida a Peter un cuadro de madera para colocarlo; se verá bien en mi nueva sala de estar.
Lo elevo y sí combina con el color beige de las paredes.
Se me escapa una sonrisa mientras observo su rostro.
—¡Tantas cosas!... Y aún lo recuerdo todo. Como cuando prometí que sería yo quien pintaría tus sonrisas.
Aún lo recuerdo...
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Gracias por leer y bienvenidos al mundo de Bámvika Lara.
Habrán 3 partes a esta historia ❤️ todo en este mismo libro
Está triste pero les prometo que se pone mejor ❤️ (o no 👀)
Cuéntenme qué les va pareciendo ❤️ (No olviden agregar el libro a su biblioteca)
Besitos,
G.V.Miracle
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