Pintaré tus Sonrisas

10 - Ni Bambi, ni Vika

—Me alegra que hayan venido de nuevo —dice Don Héctor muy amablemente mientras caminamos hacia el gran salón.

—Gracias —dice Mateo.

Katherine y yo vamos tras él, yo cuidando de mi morral turquesa y verificando porque, parece que no traje a Cosgri. Creo que a él no lo he mencionado. Es mi borrador de chicle; creo que me obsesioné con él luego de comenzar a utilizarlo.

Doy pequeñas palmadas a mi morral de flores bordadas, sí, está aquí. Suspiro de satisfacción.
Veo a Katherine, ella también está palmeando su morral de elefantes dorados para ver si lleva algo. Supongo que es una costumbre familiar, porque mamá también lo hace.

—Creo que las muchachas están ahí desde hace rato —dice Don Héctor abriendo la puerta.

—Okay, gracias —dicen Mateo y Katherine. Comienzan a caminar y Don Héctor va tras ellos, yo voy tras Don Héctor, sin poder ver el camino frente a mí.
Había un grupo de chicas sentadas en círculo sobre el escenario, cuando ven a Mateo entrar se ponen de pie rápidamente y sacuden con sus manos el polvo invisible que pudiese estar en sus piernas.

—Lo voy a presentar —dice Don Héctor con su voz grave apresurado hacia el escenario.

—Claro —le dice Mateo acercándose.

Todas se ponen una junto a la otra, incómodas y a la vez nerviosas.

—Buenas noches —dice Don Héctor una vez que había subido las gradas del lado izquierdo.

—Hola Don Héctor —dicen unas a coro mientras otras sólo sonríen.

—Buenas noches —dice Mateo, alzando una mano al aire, con una sonrisa gentil.

Su sonrisa me hace sonreír.

Quizás Kat tiene razón, me emociona mucho verlo de nuevo. Aunque se lo haya negado a ella en el autobús.

—Buenas noches —decimos Kat y yo, aunque se escuchó más Kat que yo.

Ellas nos sonríen y entonces Don Héctor toma la palabra.

—Les quiero presentar a la persona que será su coreógrafo: Él es Mateo —dice mientras lo señala.

—Mucho gusto, Mateo Luna —dice él alzando su mano y saludando a cada una.

—Mucho gusto —dicen varias al unísono.

Yo ya conocía a dos de las ocho chicas, porque son primas de Melanie. Pero a las demás no las conocía en lo absoluto.

Entonces las chicas ven hacia donde estamos Kat y yo.

—Bueno, ella es quien me ayudará a mí a llevar todo esto a cabo —dice Mateo señalando a Kat y esperando a que se presentase.

Conozco a Kat, ella es sumamente segura de sí misma y no se pondría nerviosa tan fácilmente.

—Mucho gusto, yo soy Katherine Lara —dice alzando la mano también y saludando.

¡Ah, sí, y yo soy su hermana!

Estuve pensando en decirlo pero no me animé. Quería que me presentarán. Fingir que toso es una buena opción, así que lo hago.

—Ah, sí. Ella es la hermana de Katherine —dice Mateo esperando a que me presente.

—Me llamo Bámvika Lara —Cuando digo mi nombre completo las personas se quedan pensando en si les estoy haciendo una broma, ellas no fueron la excepción—, pero pueden decirme Bamvi —digo y sueltan un "ah" de alivio.

Soy sincera y es que, no soy la fan número uno de mi nombre. Mamá me cuenta que papá quería que me llamase Bambi, pero ella quería Vika, por ser el nombre de mi abuela; y mi padre por ser siempre el nombre que quiso ponerle a una de sus hijas. Así que: mezclaron ambos nombres. Aunque creo que no importa mucho, ya que después de todo, la mayoría de personas me llama Bamvi, aunque con "v", pero, ¿quién pronuncia bien la "b" y la "v" hoy en día? Al final papá ganó la batalla.

Entonces las chicas se presentaron: había una de cabello negro y tez muy morena, ya la conozco porque es prima de Melanie, su nombre es Fabiola; otra es muy alta y rubia, se llama Darlin; otra es de cabello pelirrojo, pecosa y baja, muy tímida dice que se llama Maylin; otra es de tez muy blanca y cabello negro, dice que se llama Sophia; una chica es de tez muy pálida y de cabello castaño en forma de hongo, se llama Amanda; otra es alta, muy delgada y de cabello castaño, a ella ya la conocía, es prima segunda de Melanie y se llama Joselinne, ella parece una modelo, una de revista; pero, siguiendo al tema, otra es rubia y algo gordita, también es chaparra, se llama Gabriela; la octava de las chicas no pudo venir, dicen que se llama Rafaella.

Mateo y Katherine ven de reojo a cada una de las chicas. Don Héctor se retira y deja que ellos conversen con las chicas. Yo tomo a Curiot y hago como si veo algo de lo más interesante, mientras estoy sentada a un lado de Katherine.

Ellos están quedando de acuerdo sobre a qué hora serán los ensayos y qué días, mientras yo escucho disimuladamente.

Después de todo, soy la pequeña invitada de mi hermana mayor.

Escuché que los ensayos serán los viernes a las cinco de la tarde. Genial, significa que sí podré venir y acompañar a Katherine.

Y a Mateo...

Mientras hablan veo que Mateo vuelve su vista hacia mí un segundo y sonríe ampliamente, mostrando sus camanances.

Su sonrisa es muy sencilla y atractiva. Sus dientes son blancos y no tan grandes. Y sus labios... quedarían muy bien en uno de mis dibujos.

¿Pero qué estoy diciendo? Si lo que no puedo dibujar aún son las sonrisas.

Mateo vuelve su vista de nuevo a las chicas, mientras me deja con un cosquilleo en el estómago. Estos cosquilleos extraños ya tienen nombre propio.

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Besitos,
G.V.Miracle




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