Llegamos a la parada de autobús y bajamos. Tuve algo de dificultad al bajar porque el que estaba junto a mí no me daba espacio para bajar, pero hoy no hubo batallas con tobillos como lo de hace dos semanas.
Sigo a Kat y a Mateo, que se pusieron junto a una pantalla de publicidad para esperar a que Lucas nos fuese a recoger.
—¿Nervioso? —pregunta Kat a Mateo, quien tiene las manos en los bolsillos y la mandíbula muy firme, como si estuviera apretando los dientes.
—Un poco, sí —dice con una sonrisa nerviosa.
Cuando hay poca luz sus ojos se ven de color gris oscuro, pero justo ahora se ven claros, con los destellos azules cerca de la pupila, como ya lo he dicho. Creo que no me cansaré de decirlo.
Vemos un auto rojo llegar, es una pick-up enorme.
Lucas hoy viene con uno de sus sobrinos en el asiento del copiloto, así que solamente nos señala la palangana del pick-up para que subamos (Algo muy de Guatemaltecos).
Sube primero Kat, la sigo yo –porque Mateo me espera a que yo subiera primero– y luego Mateo.
Katherine me da un poco de risa y ternura, ya que se está sosteniendo el cabello por un lado tratando de no despeinarse. En parte la entiendo, se tardó mucho tiempo alisándose el cabello.
Yo sostengo un poco mi coleta, aunque no hace falta; De una u otra manera sé que llegaré con el cabello hecho un desastre.
Mateo se deja despeinar libremente por el viento, incluso parece una buena película. Creo que si quisiera ser modelo lo lograría.
Ahora prefiero ver el cielo, tratando de buscar formas en las nubes. Lo único que logro identificar es un hipopótamo, un pincel y también a una bailarina.
—Bamvi —dice Kat mientras me empuja con el hombro.
—¿Sí?
—No te lavaste bien las orejas —me dice en voz baja y al oído. La veo y tiene una de esas miradas de "Fuchi".
Hoy no me bañé en la mañana porque me levanté tarde para ir a la escuela y, si llego tarde, me ponen un reporte.
Con un reporte te llaman la atención, con dos te restan puntos de alguna materia y con tres te suspenden.
Yo ya tengo uno, así que o eran mis orejas o que me bajen puntos.
Ya saben qué preferí.
Hago una mirada de preocupación a Kat y ella ve hacia otro lado.
Bajamos del pick-up y decido soltarme el cabello, de alguna manera debo taparme las orejas.
¿Qué tanto las podría tener sucias? Puede que Kat haya exagerado un poco, pero por si acaso me las cubriré.
—Ten —me dice dándome su peine rosa de emergencia.
—Gracias —le digo y paso rápido el peine por mi cabello.
—Creo que desde acá ya conocen —escucho que dice Lucas desde adentro.
—Sí, no te preocupes —dice Kat y comienza a caminar hacia el salón.
Escucho el motor del pick-up alejarse, mientras caminamos hacia la parte de arriba. Y hoy vinimos más temprano que en los viernes anteriores, es porque creo que hoy sí iniciará el ensayo.
Aunque dudo que sean más de las cinco de la tarde.
Intento alcanzar el paso rápido de Katherine, quien va al lado de Mateo.
Cuando entramos al salón vemos a las candidatas. Conté desde lejos y sí, hoy sí hay ocho.
Veo a Mateo caminar decidido hacia el escenario, con su sonrisa más amplia y el paso seguro. Toma la delantera, dejándonos atrás a Kat y a mí.
—Hola chicas —dice Mateo entusiasmado al subir.
Rápidamente se ponen en pie y nos saludan, incluyendo a un rostro que no conozco.
Supongo que ella es Rafaella.
Yo me quedo sorprendida. Y sé que Kat también, sólo que ella lo quiere disimular.
—Hola —dice la chica saludando a Mateo. Por la mirada de Mateo, creo que no se esperaba eso.
—Hola. Tú debes ser Rafaella —dice él con una de sus sonrisas simpáticas.
—Sí. Tú debes ser Mateo —dice ella sonriendo—, ella Katherine —Ahora mira a mi hermana—, y tú Bamika —dice viéndome.
Elevo mi dedo para decirle cómo se dice pero Mateo se adelanta.
—Es Bámvika.
¡Lo pronunció bien! Y suena lindo de él. Ay Dios. Yo... actúo como si me gustara.
Mateo ve hacia mí y sonríe, y luego se dirige de nuevo a la chica nueva.
—Pero pueden llamarle Bamvi.
Las chicas asienten. Luego Mateo comienza a hablar con las chicas de fechas importantes y horarios también. Mi mente comienza a divagar en cuanto escucho que hablan de logística.
Creo que Mateo y Kat cambiarán sus apuestas. Rafaella deja atrás, por mucho, a las otras siete chicas.
Tiene el cabello castaño claro, con toques como verdosos. ¿Castaño verdoso? No sé si ese término existe. Tiene los ojos color azul, uno intenso. La piel blanca y el rostro levemente pecoso. Es más alta que Katherine, y eso que Kat ya es bastante alta, y también tiene un porte elegante.
Sé que no es justo dar apuestas tan apresuradas pero, apostaría toda mi alcancilla de "La Sirenita" a que Rafaella ganará.
Mateo le sonríe mucho, muy sofisticado y guapo, y cada que se ven se sonríen.
Bueno, pero como no me gusta, no me sentiré mal. No, yo no estoy celosa. Es imposible. Me doy la vuelta para ir al baño y cierro los ojos con fuerza.
¿Qué es este sentimiento?
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Oh, nada como el primer amor ✨
Besitos,
G.V. Miracle