Pintaré tus Sonrisas

17 - La belleza entra por los ojos

Ya han pasado varias semanas desde que iniciaron los ensayos con Mateo y, si mis cálculos no me fallan, dentro de dos semanas será el gran evento.

—Bamvi —me llama suavemente Crezia.

Busco de dónde proviene la voz. Ahí está mi mejor amiga, sentada sobre los ladrillos blancos que simulan una maceta para los árboles de la escuela.

—Ya vine.

—¿De nuevo traes a Curiot? —me pregunta Nataly, quien está comiendo una bolsa de gusanitos dulces.

—Sí, estoy inspirada —digo con un revolver de estómago. De nuevo estoy dibujando a Mateo, y ésta es la décima hoja de Curiot que lo contiene, y Curiot no es tan grande, puede que se me acabe muy rápido.

—Pensando en Mateo eh... —me dice Crezia puyando mi pancita con su dedo.

—No... bueno, quizás un poco.

Ayer admití frente a ellas que Mateo me gustaba. Nunca habría hecho tal declaración de no ser porque creo que sí... siento cositas raras por él.

—Uy... ahora ya lo admites —me dice Nataly.

—¿Me regalas un gusanito? —le pregunto haciendo mi mirada de hambre.

—No, cómprate tus gusanitos —me dice mientras se mete otro gusano a la boca.

Así es ella, ni siquiera esperaba un "sí" por respuesta.

—Siento que Nataly cada vez es más dura con nosotras —me dice Crezia por el oído.
Yo solamente asiento. Abro a Curiot, ya que lo traje lo usaré.

—¿Qué pensaste sobre lo que te contó Kat la otra vez? —me pregunta Crezia rompiendo el silencio que se había formado hacia unos segundos. Mi inspiración se fue repentinamente.

—No lo sé... bueno, ahora pienso que no lo hizo por hacerme sentir mal —le digo para que ya no pregunte más. Crezia ha sido mi amiga desde hace dos años y Nataly solamente uno, así que Crezia y yo nos conocemos mucho más la una a la otra, y yo creo que comprendió que sí me hizo sentir mal.

El lunes por la noche Kat y yo estábamos viendo una película juntas en la habitación de mamá, pues Abimael y ella habían salido a jugar bingo toda la noche. Puso la película de "Peter Pan" en la que salen como humanos, y todo iba muy bien, hasta la parte en que la niña besa a Peter en los labios.

—Sabía que iba a suceder —dije a Kat entusiasmada.

—Eres muy ilusa Bamvi —me respondió, seria.

Me quedé callada. Ni siquiera me pasó por la mente una respuesta.

—Has dibujado a Mateo en Curiot ¿verdad? —me preguntó.

Siempre dejo a Curiot escondido desde que Mateo, y su sonrisa lo invadieron, no quiero que mi mamá pregunté el porqué comencé a dibujar a un chico en lugar de paisajes y conejos; pero parece que Kat se sabe de memoria mis posibles escondites.

—¿Mateo? —pregunté.

Quizás no está tan segura y sólo espera que yo le confirme, pensé.

—Sí, no te hagas la boba Bámvika, yo sé que es Mateo.

—No, yo busqué imágenes sobre chicos en el internet —dije viendo interesada el final de la película.

—Como sea... ¿Sabías que antes yo le gustaba a Mateo?

No supe qué decir. Me quedé inmóvil. Bueno, ya lo sospechaba. La otra vez cuando íbamos al ensayo, comenzó a llover muy fuerte, y Mateo le dio su chaqueta a Kat, y bueno, quiero pensar que no me la dio a mí porque yo tenía mi suéter de ositos rosa.

—¿Ah sí? —digo sin prestar mucha atención.

—Sí, y que ahora a ti te guste me parece algo tierno y gracioso —dijo buscando ver mis ojos.

—A mí no me gusta —dije seria.

—Yo sé que sí, pero recuerda Bamvi: La belleza entra por los ojos.

No le encontré sentido a esa frase, bueno, aún no se lo encuentro, pero estuvo rondando mi mente por mucho tiempo.

—A mí me pareció extraño. Ni siquiera mi hermana mayor me supo responder a la frase —continua diciéndome Crezia, y mi mente vuelve al parque de la escuela.

—Lo sé, es extraña. Y es 6 años mayor que yo...

—No le pongan atención a éso. Kat estaba burlándose de Bamvi porque le gusta un chico que gustó de ella. No la justifiques Bamvi —dice Nataly y me quedo impresionada. Ella no siempre opina sobre estas cosas.

—No creo, es mi hermana, ella no querría hacerme sentir mal ¿No? —vuelvo la vista a ambas, creo que se han molestado conmigo.

Kat sólo me estaba aconsejando, o al menos eso quiero pensar.

—No pensemos en eso —me corta Crezia después de un tiempo de silencio.

—Sí, ya no más —dice Nataly también cortando mis pensamientos.

—Bueno... ¿Cómo les fue en el examen de mate —pregunto para cambiar de tema.

—Bien, en las multiplicaciones con puntito creo que me equivoqué en un par.

—Pero eran sólo dos multiplicaciones con punto decimal —digo y Crezia ríe.

—Entonces ya saque esa serie del examen mal —me dice y juntas reímos.

—Y a ti Nataly ¿Cómo te fue? —le pregunta Crezia.

—Bien.

—No me extraña, eres la más inteligente del salón —le digo y un leve rubor se muestra en sus mejillas.

—No es verdad —me dice a lo bajo. Ella sabe que es verdad.

Creo que sólo los halagos hacen que se vea un poco tierna.

Después de clases sólo pensé en hacer mi tarea de Matemáticas y de Historia. Debía hacer mejor mis tareas si quería subir mi nota. Me puse en mi cama a hacer tareas, acostada boca abajo y moviendo mis pies en el aire.

No dejaba de pensar en la frase que me había dicho Kat el lunes: "La belleza entra por los ojos". ¿A qué se quiso referir? ¿A que ella sí es bonita y por éso le gustó a Mateo?

No es justo... no soy tan fea. A diferencia de su cabello rubio, mi cabello es como castaño verdoso, como el de Rafaella. Bueno, ella también es linda.

—¡Ya empezó la novela! —grita Kat desde la sala de estar.

Todas las noches vemos juntas "Betty la fea", la colombiana, una de mis novelas preferidas.

—¡Ahora llego! —grito desde mi habitación. Me pongo de pie y ordeno mis cuadernos. Me acerco al calendario en el que marco los días que faltan para mi cumpleaños. Es mañana, viernes.




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