Apenas y puedo escuchar mis propios pensamientos por todo el ruido que hay alrededor: personas gritando a coro el nombre de alguna candidata, silbando, sonando chicharras, en fin, haciendo mucha bulla.
A decir verdad, veo que todo está resultando mejor de lo que pensé. Doña Dolores le pidió a Kat ser la cuarta jueza, y por otro lado, que cantara una canción para los intermedios del evento. Kat canta bellísimo, seguro lo hará muy bien.
Mientras tanto yo estoy viendo desde lejos, ya no hay nada que pueda hacer más que esperar. Son muchas personas las que vinieron así que no me pude sentar, estoy parada, como varios, a los lados del escenario.
Escucho cómo las voces femeninas se alzan y me hace dirigir la vista al escenario, Mateo está revisando el sonido y cruzando de un lado para otro. No las culpo por alzar sus voces y sorprenderse por lo guapo que es Mateo, yo también me sorprendí cuando lo conocí.
El evento tenía hora de inicio a las 6 de la tarde, y ya son las 6:30. Supongo que en un momento comenzará.
—Hola Bámvika —oigo decir una voz que reconozco al instante, estoy tan distraída que no vi en qué momento bajó del escenario.
—Hola Mateo —digo tratando de que no se me note el sonrojo que siento por sentir su suave mano sobre mi espalda.
—Sólo venía a ver cómo se ve el escenario desde aquí —me dice sin dejar de verme a los ojos. Eleva su ceja y sonríe. Yo le respondo igual, siento cómo su mano se desliza y toma la mía. Se siente lindo, aunque mis manos tienen un hormigueo incesante—. Y bueno —dice volviendo su vista por dos segundos al escenario y regresándola de nuevo hacia mí—. Creo que todo está bien —Suelta levemente mi mano.
—Se ve bien —alcanzo a decir suavemente, muy suave y dulce.
Vuelvo la mirada hacia su mano, ahora está adentro del bolsillo de su chaqueta. No puedo evitar sentir que no deja de verme.
—Está bien. Debo regresar —musita.
Elevo la vista sólo para sonreírle y ver cómo camina hacia camerinos. Cuando ya no logro verlo, bajo la mirada hacia mi mano. Aún siento el hormigueo y lo cálido de su mano.
¿Por qué siempre tendrás las manos tan cálidas Mateo?
Me concentro en el frente y la presentadora ya está en el escenario, con su cabello negro rizado y un vestido dorado que, a decir verdad, combina bastante bien con los telones. Como si todo hubiera sido perfectamente planeado.
Noto también, a lo lejos, a Kat, sentada en las mesas junto a los jueces, con una seguridad y belleza que definitivamente sólo ella puede tener.
Empiezan las presentaciones con la coreografía, con un ritmo bastante movido pero elegante, para luego terminar con un poco de bellydance y humo blanco para la emoción.
Todas se movieron muy bien, pero sigo dando mis apuestas a Rafaella. Ella es muy bonita, incluso sé que Mateo lo notó.
Pero... la belleza entra por los ojos.
Empiezo a comprender a qué se refería Kat. Pero Mateo no sólo me parece lindo, siento que le he tomado aprecio, he comenzado a apreciar su forma de ser tan caballeroso y amable. Tan noble...
La presentadora ahora invita a Kat a subir para cantar su canción. Kat es probablemente una de las mujeres más altas que he conocido, y ver que el pedestal con el micrófono no llegan a su altura en verdad me preocupa, pero justo en este momento no puedo hacer mucho para ayudarla.
Comienza a sonar la pista y Kat lucha disimuladamente con el tamaño del pedestal, luego se da por vencida y canta con una voz tan bonita y con tanta seguridad que dejo de prestar atención a que sus rodillas están levemente dobladas.
Canta una canción de La Oreja de Van Gogh. Una un poco alegre. Su voz hace que todo se escuche bonito.
—Hola bebé —me dice una voz bastante fácil de reconocer.
—Hola mami —digo al tiempo que me abraza.
—Te ves muy bonita —Toca con delicadeza mi cabello, al que por cierto Kat hizo unas bonitas ondas antes de que comenzara el evento.
—Gracias ma'.
Termina la canción de Kat, y ella baja luego de pronunciar un suave "gracias".
De repente, se escuchan los gritos femeninos de desesperación y veo que Mateo está pasando frente al escenario de nuevo.
—Él es Mateo —afirma y yo asiento.
—¿Cómo lo supiste?
—Bueno, porque se parece mucho a tus dibujos.
Me empiezo a sonrojar.
No, por favor. No mi mamá.
—Y porque claramente es idéntico a Francia.
—Sí... —suelto entre dientes.
Vuelvo la mirada hacia ella, con una sonrisa falsa, y ella toma un respiro profundo.
Me va a regañar...
Luego mi madre comienza a explicar las más de mil y un razones por las cuales es mejor tener un novio hasta los 20. No puedo escuchar ni prestar atención a todo el evento como debo, o quiero.
—Iré a ver si Doña Dolores necesita ayuda con la comida que está preparando, bebé —dice para terminar con su regaño-no-regaño.
Se desvanece entre la multitud y yo elevo la vista para prestar atención al evento. Ha llegado la hora de las preguntas y las chicas están cada una con su bonito vestido de gala elegante. Kat y Mateo ayudaron a escoger el de cada una, a excepción del que usa Joselinne, ese Doña Dolores se lo escogió. Y digamos que no le quedó tan bien como esperábamos.
Es el turno de Maylin para responder, y para ser sincera, su cabello pelirrojo combina muy bien con el rojo de sus mejillas. Habla muy nerviosa y la mayoría de las personas no alcanza a escuchar perfectamente lo que ella quiere decir.
Cuando es el turno de Joselinne me pongo más nerviosa. La mayoría de personas que están aquí le hacen porras a ella, eso sin contar que es la sobrina de Doña Dolores y Don Héctor. Ellos creo que tienen mucha influencia aquí.
Joselinne habla muy nerviosa y un poco cortante, aunque al final supo mantener su postura y pues, estuvo mejor que varias otras.
Siento cómo una mano cálida vuelve a posarse en mi espalda, donde se supone está mi cintura.