Observo un poco más el nombre del contacto de Kat en mi celular. Siento cómo las manos comienzan a temblarme.
Vamos, Bamvi. Solo debes pedirle información de la familia de Mateo. No debes decirle nada más, me mentalizo.
Vuelvo la vista hacia Marcus. Va manejando tranquilamente el carro de Nico. Seguramente está sumergido en sus pensamientos. Quizás fue porque le pregunté que si quería conocer a su familia.
Está bien que se tome su tiempo.
De por sí ya me siento mal con él por decirle todo tan de golpe. Debe ser mucho para digerir en un par de días.
Abro el chat de Kat en WhatsApp y noto que está en línea.
Está bien. Debo hacer esto por Marcus, me recuerdo.
Bamvi: ¡Hola Kat!
Luego de un par de minutos, veo las burbujas del chat de Katherine aparecer.
Kat: Bamvi! ¿Cómo estás? Has estado desaparecida.
Bamvi: Estoy bien. Solo que... han pasado cosas.
Kat: ¿Qué cosas?
Aprieto los labios y veo de nuevo a Marcus. Él vuelve su vista hacia mí, frunciendo levemente el ceño.
—¿Está todo bien?
Doy un suspiro y asiento, para luego tragar fuerte.
Empiezo a escribirle un nuevo mensaje a Kat.
Bamvi: Te quería preguntar... ¿Tienes el número de teléfono de Francia?
Kat: ¿Qué Francia? ¿Francia Luna?
No creo que ni ella ni yo conozcamos a otra chica llamada Francia...
Bamvi: Sí. Es que necesito contactarla.
Kat: ¿Para qué?
Kat: Bamvi...
Kat: No empieces con tus cosas. Ya hablamos de esto. Pensé que habíamos llegado a un acuerdo.
Bamvi: No es lo que piensas Kat. Pero necesito hablar con ella.
De repente mi celular comienza a vibrar y veo el número de Kat de nuevo en grande en pantalla.
Observo detenidamente los botones verde y rojo.
No, no puedo responder. No con Marcus aquí.
Bamvi: Lo siento. No puedo responder el teléfono ahora.
Kat: Bámvika Lara Alcázar...
Cierro la aplicación de WhatsApp y comienzo mi búsqueda por mi cuenta. Estoy segura que debe tener una cuenta social con mi hermana Katherine. Ahí podré encontrarla.
Busco en dos redes sociales antes de llegar a la de la F con fondo azul.
Y ahí está: Francia Luna.
Observo su foto de perfil un segundo. Tiene el rostro delgado, los labios pintados de rojo curveados en una sonrisa, y usa gafas de sol.
Amigos en común: Katherine Lara.
Bien... es un buen paso.
Presiono el botón de "mandar solicitud de amistad" y guardo el celular un momento.
Escucho mi celular vibrar y lo tomo. Puedo ver desde la barra de notificaciones que Kat me ha mandado un párrafo grande como mensaje.
Y aquí vamos...
Kat: Bamvi. Ya hablamos de esto... En serio no sé cómo más decírtelo. Ese tal Marco, o Marcos, no recuerdo cómo se llama. Él. No puede ser Mateo. Por favor, no se te ocurra contactar a la familia de Francia por algo como esto. Esta es una situación muy delicada y no se puede tomar a la ligera. Pueden tomarlo como una muy mala broma Bámvika.
Observo el celular y, luego de un respiro muy, pero muy profundo, le respondo el mensaje.
Bamvi: Kat, entiendo tu preocupación. Pero no pensaría en contactar a los Luna de no ser porque tengo evidencia. De cualquier forma, Marcus no está listo aún para conocerlos. Pero quisiera tener su contacto para cuando lo esté.
Kat: ¿Y se puede saber cuál es esa "evidencia"?
Kat: Necesito fotos.
Guardo el celular en mi bolso, sintiendo como mi cabeza tiene punzadas en las sienes.
No puedo estresarme por esto, y mucho menos estresarlo a él...
Pongo mi mano sobre la mano de Marcus, sobre la palanca del auto, y me quedo ahí un segundo, reconfortándome con su calidez.
Le pongo un poco de volumen a la radio y decido no prestar atención al ruido de adentro. Especialmente ahora que mi celular vuelve a vibrar.
De repente el sonido electrónico de una canción llama mi atención. Veo el nombre en la pantalla del auto: SKR - Zoé.
La primera estrofa me deja helada.
Esta canción es... nuestra.
Vuelvo mi vista hacia Marcus, buscando evidencia de si ha escuchado lo mismo que yo. Una sonrisa suave se dibuja en su rostro y sus ojos brillantes me lo confirman.
Repentinamente, él eleva su ceja y yo le respondo igual, con un cosquilleo invadiendo mi estómago.
—Si yo soy tu rayito de luna, entonces tú eres mi estrella del alba —le digo a Marcus, siguiendo la letra de la canción.
—Rayito de luna te queda perfecto, aunque eres mucho más que eso. Más como la luna completa, en fase de luna llena.
—Pero la luz de la luna viene del sol... —le explico, viéndolo a los ojos.
—Mmm... —Ve pensativo hacia el frente y luego sus ojos grises me encuentran—. No, mi luna es una luna muy misteriosa y mágica que cuenta con luz propia. No necesita de un sol —Toma un respiro, viendo hacia el frente de nuevo—. En dado caso...—Se gira hacia mí—. Ese sol la necesita a ella. Mucho. Más que a nada en el mundo.
Marcus...
—Es en serio... —Acerca mi mano a sus labios y le deja un beso de esos que me erizan la piel—. Mi rayito de luna vino a salvarme...
Dejo la música de la radio de fondo pero algo en mi interior vuelve a escucharse fuertemente. Es este sentimiento que se quiere salir del pecho cuando estoy junto a él.
Aún no comprendo varias cosas de las que pasaron, pero el hecho de estar aquí junto a él ahora parece un mismísimo sueño. Y no quiero despertar.