
27 de mayo del 2021
Narra Joshua
Samuel: —Es increíble la forma en que te encontraste con él por primera vez, amigo, ja, ja, ja —dice mi amigo en tono de burla, pero no le falta razón en lo que me dice.
Joshua: —Ja, ja, ja, ni me digas, creo que todavía puedo recordar la vergüenza que sentí en ese momento, pero sí fue increíble cómo fue el primer encuentro que tuvimos, como si de verdad estuviéramos destinados a conocernos; sin duda la vida tiene cosas que no se pueden explicar, y además recuerdo que no solo fue inesperado, sino de cierta manera... mágico, porque por esos breves segundos me olvidé de todo el mal rato que me hizo pasar mi padrastro.
Samuel: —Sí, hasta el día de hoy lo recuerdo, y no hablo de tu primer encuentro con él, sino de acerca de ese tipo; siempre sospechaste que ocultaba algo muy serio y nunca te equivocaste, amigo; es increíble lo que la gente puede llegar a hacer por avaricia —y no te quito razón, amigo, porque yo sabía que el tipo era malo, pero jamás me imaginé que sería un monstruo sin corazón.
Joshua: —Y justamente fue por esa avaricia que ese tipo guardaba un secreto terrible, algo que con solo recordar el día de hoy aún me carcome por dentro, pero bueno, dejando de un momento eso de lado, estaba diciéndote que efectivamente ese fue mi primer encuentro con Dani, y jamás imaginé lo importante que llegaría a ser en mi vida.
3 de junio del 2001
Narra omnisciente.
Cuando Joshua cayó encima de ese niño al cual nunca había visto antes, sintió como si el mundo se hubiera detenido por un par de segundos, ya que su mirada quedó clavada con la suya, y los dos estaban igual de sorprendidos. Joshua pudo ver que ese niño era de piel blanca y cabello negro, pero lo que más le llamó la atención fueron sus ojos azules; pareciera que brillaban como si del mar se tratara, y eso a Joshua le gustaba porque la playa es uno de sus lugares favoritos, hasta que finalmente esos segundos de magia se terminaron, y ese niño rápidamente se apartó de Joshua.
¿?: —Oye, fíjate por dónde vas —dijo con un tono de molestia, lo cual hizo que Joshua se colocara nervioso.
Joshua: —L-lo siento mucho, no fue mi intención chocarme contigo, discúlpame. —Le ofrece su mano, la cual acepta.
¿?: —Ten más cuidado para la próxima —mientras él se preguntaba qué fue eso, ya que tuvo la sensación de que, al ver sus ojos verdes, es como si por un breve momento estuviera en su cabaña que está en el bosque, lo cual hizo que se sintiera feliz; no sabía el porqué, pero por ahora prefirió olvidarse de eso—. Oye, nunca antes te había visto por aquí.
Joshua: —Eh, p-pues v-verás. —Joshua, no sabía por qué razón, se puso tan nervioso de repente.
¿?: —Oye, ¿estás bien?, ¿te ocurre algo? —le decía con un tono de preocupación, lo cual hizo reaccionar a Joshua.
Joshua: —L-lo siento, perdóname, lo que pasa es que soy nuevo en este colegio.
Daniel: —Ah, con razón, pues me presento; yo me llamo Daniel, pero me dicen "Dani" —le dice con un tono amigable y con una sonrisa en su rostro.
Joshua: —Mucho gusto, Dani, yo me llamo Joshua —le responde también con una sonrisa, y Joshua jamás pensó que podría caerle bien tan rápido una persona.
Daniel: —El gusto es mío, Joshua, entonces estás buscando dónde tienes clases.
Joshua: —La verdad, yo estaba haciendo un recorrido por el colegio, mientras mi mejor amigo Samuel está buscando dónde nos toca.
Daniel: —Ah, pues dime qué edad tiene, Joshua.
Joshua: —Yo tengo 8 años y tú.
Daniel: —Yo también, así que vas a ir al mismo salón que el mío; si quieres te puedo llevar, no falta mucho para que empiecen las clases —le decía con gran alegría, lo cual hacía sentir a Joshua feliz, pero a la vez nervioso.
Joshua: —D-de verdad, muchas gracias, Dani, eres muy amigable —y en ese preciso momento se quedan en silencio. Parecía que ninguno de los dos sabía qué más decir; no se paraban de mirar el uno al otro y eso empezó a notarse incómodo, y quién sabe por cuánto tiempo más hubiera durado eso de no ser que justo apareció Samuel en ese momento.
Samuel: —Amigo, aquí estabas; te estaba buscando; el lugar es mucho más grande de lo que creía, por lo cual me resultó imposible encontrar el salón. —Samuel pudo notar que estaban en un momento incómodo. —Eh, todo bien, ¿verdad?
Joshua: —Eh —Joshua en el fondo agradeció que su amigo apareciera para sacarlo de ese momento incómodo con Dani—, vaya, hasta que apareciste, ja, ja, ja. Pues mira, te presento a Dani, él va en nuestro mismo salón, así que nos llevará para allá.
Samuel: —Qué genial, yo me llamo Samuel; mucho gusto en conocerte, Dani —le dice en tono amistoso y ofreciéndole su mano, la cual Dani acepta.
Daniel: —Igualmente, Samuel, bueno, las clases están a punto de empezar, vamos rápidamente al salón o llegaremos tarde.
Joshua y Samuel: —Vamos.