¿podremos ser felices? (joniel) 1 temporada

Capítulo 4

Narra Joshua

Joshua: —No puedes hablar, en serio, mamá —digo con molestia, sin aún poder creer lo que me acaba de decir mi mamá.

Ana: —Es la verdad, hijo, y Eliot llegará a la casa mañana.

Seguramente ustedes dirán que esta no fue la mejor reacción que debí haber tenido en esta situación, pero después de lo que me ha hecho mi padrastro, no pude reaccionar de otra manera.

Joshua: —SI EL PADRE ME ODIA, NO ME QUIERO NI IMAGINAR AL HIJO. —Eso hizo enojar a mi mamá, ya que ella era incapaz de ver cómo yo me sentía y lo que me causaba todo esto.

Ana: —DEJA DE DECIR MENTIRAS, JOSHUA, JOAQUÍN NO ES ASÍ —y que además se ponga de su parte y no de mí, que soy su hijo, solo es echarle más sal a la herida.

Joshua: —HASTA CUANDO TE VAS A HACER LA CIEGA, ¿CÓMO NO TE VAS A DAR CUENTA DE LO MALO QUE ES ESE TIPO CONMIGO? LO O —no pude terminar porque me dio una bofetada y eso sí me dejó en shock. Nunca antes mi mamá me había levantado la mano; no quise seguir escuchándola y rápidamente me dirigí a mi habitación.

Ana: —JOSHUA, VEN AQUÍ INMEDIATAMENTE —dijo mi mamá muy enojada, pero no quise escucharla y cerré la puerta de un portazo. Estaba de verdad muy triste y enfadado, pero aún no podía creer que mi madre se había atrevido a pegarme y mucho menos quien para mí es un desconocido que solo me maltrata. Mi padre nunca me hubiera hecho algo así.

Joshua: —Vida de mierda, ¿por qué me tratan así si no le he hecho nada a nadie? No merezco este maltrato que estoy sufriendo, pero sobre todo no puedo creer que mi mamá me haya pegado. Quisiera poder hablar contigo, Samuel, pero estamos peleados; las cosas no pueden estar peor —digo rompiendo en llanto y acostado en la cama—. Vaya manera de empezar el colegio.

27 de mayo del 2021

Narra Joshua

Joshua: —La verdad, esa situación para mí fue muy difícil, porque no podía entender cómo mi madre no era capaz de darse cuenta de todo el daño que me hacía ese tipo y sobre todo que además se hubiera atrevido a pegarme. —Mi voz se empezaba a quebrar porque tener que recordar cada momento difícil de mi vida no era nada fácil, pero rápidamente mi amigo me abrazó, haciendo que me sintiera mucho mejor.

Samuel: —Y como si ya eso no fuera suficiente, después llegó su hijo a su casa y eso sí fue un verdadero dolor de cabeza para ti, amigo.

Joshua: —Sí, y la verdad, con él ahí, en ese momento, no sabía por cuánto tiempo más lo iba a poder soportar, ya que no podía decirle nada a mi madre porque estaba amenazado.

Samuel: —Pero demostraste ser fuerte, amigo, porque tú puedes con eso y mucho más. —Siempre voy a admirar las palabras de ánimo de mi amigo; logran siempre motivarme y ver el lado positivo de las cosas.

Joshua: —Sí, amigo, en eso tienes razón, pero después lo que no me podía imaginar es con la sorpresa que me esperaría mañana en la escuela —y créanme que no es nada bonito; al contrario, fue una de las peores desgracias de mi vida.

Samuel: —Ah, es verdad, fue el comienzo de otra fuerte dificultad en tu vida.

4 de junio del 2001

Narra Joshua

Es un nuevo día y ya estaba listo para ir a la escuela. Cuando estaba ya afuera de mi casa, vi de lejos a Samuel; él solamente me miró y luego se fue. De verdad no puedo creer que sigamos peleados; además, siempre hemos ido juntos a todos lados y me duele muchísimo todo esto que está pasando. Me estaba bajando del bus y ahí en la entrada de la escuela vi a Dani; él rápidamente me vio y fue a saludarme e inmediatamente vi que estaba desanimado.

Daniel: —Hola, Joshua, ¿qué te pasa? Te veo desanimado —me dice Dani con una expresión preocupada.

Joshua: —Es que me peleé con mi amigo Samuel y eso me tiene muy afectado. —Me estaba desanimando cada vez más y Dani lo notó, por lo cual me dio un abrazo y yo de inmediato se lo acepté.

Daniel: —No sé qué habrá pasado, Joshua, pero tranquilo que estoy seguro de que se arreglarán. —Dani me regala una sonrisa y yo no puedo evitar sonreír también; vaya que eres una caja de sorpresas, no sé cómo haces para animarme tan rápido.

Joshua: —Gracias por tus palabras, Dani; vamos a clases antes que se nos haga tarde —le digo a Dani, por lo cual entramos y nos dirigimos al salón. Al entrar vi que Samuel ya había llegado; me senté en mi puesto y seguíamos sin dirigirnos la palabra, por lo que pasó el día de ayer hasta que mi mejor amigo rompió el silencio.

Samuel: —Oye, amigo, te quiero pedir perdón por lo que pasó ayer; de verdad me comporté como un idiota y no medí mis palabras; lo siento de verdad. —Noté a Samuel muy triste en sus palabras y lo entiendo. A mí tampoco me gusta estar peleado con él, es mi mejor amigo y quiero que sea así siempre, así que le doy mi mano como señal de disculpa.

Joshua: —Tranquilo, amigo, lo que menos quiero es estar enojado contigo; para mí ya está todo olvidado. —Nos dimos la mano y la verdad para mí es un gran alivio que todo sea allá arreglado y justo después de eso entraron dos alumnos nuevos.



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Editado: 10.06.2026

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