
Narra Joshua
Yo estaba ahí parado sin poder reaccionar después de las palabras dolorosas que Dani me dijo, hasta que se acercó mi mejor amigo Samuel y vio que no estaba nada bien.
Samuel: —Hey, amigo, te encuentras bien, ¿verdad?, ¿qué fue lo que pasó? —preguntó preocupado.
Joshua: —No, la verdad, me siento muy triste; no sé qué le pasa a Dani si él sabía perfectamente que todo era parte del plan; te juro que no puedo entender su reacción. —Escucho mi voz entrecortada y tengo ganas de llorar, así que Samuel me da un abrazo para poder contenerme.
Samuel: —Sinceramente, no lo sé; quizás debe ser su miedo a sentirse solo por lo que nos contó; han sido demasiado crueles con él, o también puede ser que la herida que tiene no está cerrada del todo y aún eso le duele mucho, que piensa que en cualquier momento lo querrás traicionar, amigo. —Y aunque lo que dice mi amigo tiene algo de sentido, él sabe que yo jamás le haría algo así; de verdad quiero que Dani crea en mí, pero después de esto no sé qué más podría hacer.
Joshua: —Eso lo sé, pero yo le dije que no lo dejaré solo y no solo yo; ninguno de nosotros lo hará; sinceramente, no sé qué más podría hacer para ayudarlo, amigo.
Samuel: —Hay que darle tiempo, amigo, estoy seguro de que se dará cuenta de que hizo mal en decirte todas las cosas que te dijo, porque estoy seguro de que en el fondo no quiere perder tu amistad, y ninguna de la de nosotros, amigo.
Joshua: —Espero que tengas razón, amigo.
Samuel: —Te parece si mejor vamos a mi casa y jugamos nuestro juego de siempre para pasarlo bien —me dijo mi amigo con una sonrisa; debo admitir que siempre jugar LOL es como una medicina para mí, y mi amigo lo sabe.
Joshua: —Eso jamás podría aburrirme y menos contigo, vamos, amigo, y yo solo espero que de verdad Dani recapacite y se dé cuenta de que está mal.
Narrador omnisciente
Mientras en la casa de Dani, él llegó y se encerró de inmediato en su pieza; eso fue escuchado por su hermano Benjamín, y al verlo mal estirado en la cama y llorando, no dudó en preguntarle qué le pasaba.
Benjamín: —Hermanito, ¿qué te ocurre? —¿Por qué estás así tan triste? —pudo ver cómo la cara de Dani se cambió de tristeza a una de enojo.
Daniel: —Y TODAVÍA LO PREGUNTAS, SI NO LE HUBIERAS DICHO NADA A JOSHUA, NADA DE ESTO ESTARÍA PASANDO; AHORA YA NO QUIERO SER MÁS SU AMIGO PORQUE NO QUIERO QUE ME HAGA LO MISMO. —Benjamín no podía creer esas palabras que decía su hermanito, porque sin que él se dé cuenta está haciendo lo mismo que le hicieron a él.
Benjamín: —PERO TE DAS CUENTA DE LA ACTITUD QUE ESTÁS TOMANDO; PRÁCTICAMENTE LE ESTÁS HACIENDO LO MISMO QUE TE HICIERON A TI. REACCIONA, HERMANITO. —Eso hizo reaccionar a Dani y darse cuenta de que está cometiendo un error. —Yo no sé qué habrá pasado con Sebastián, pero te puedo asegurar que Joshua no te hará lo mismo; yo hablé con él y pude ver que te considera un amigo de verdad. —Dani no pudo evitar llorar y sentirse conmovido por las palabras de su hermano.
Daniel: —Lo dices de verdad, hermano —decía muy triste.
Benjamín: —Por supuesto que sí, Dani, no permitas que esto que te pasó te amargue la vida; aún eres un niño y te queda mucho por vivir. Disfruta ahora con los amigos que tienes. —Dani se dio cuenta de que su hermano tenía razón; Joshua y sus amigos no tenían por qué pagar los platos rotos de la mala experiencia que él pasó.
Daniel: —Tienes toda la razón, muchas gracias por tu apoyo, hermano.
Benjamín: —Para eso está la familia, para apoyarse en las buenas y en las malas. —Los dos hermanos se dan un fuerte abrazo y mañana Dani tenía que hacer algo muy importante: recuperar la amistad de Joshua.
Narra Dani
A la mañana siguiente, otro día normal en la escuela, y a pesar de que ya vi a Joshua, no fui capaz de dirigirle la palabra. Sentía de verdad mucha vergüenza por la forma en que lo traté el día de ayer y no sabía cómo arreglar las cosas. Llegó la hora del recreo, y a Joshua, que estaba con Samuel y Cyrus, me armé de valor y me fui acercando a ellos para arreglar las cosas con Joshua cuando de repente apareció frente a mí Andrea, lo único que me faltaba.
Daniel: —¿Y ahora qué quieres tú aquí, Andrea? —dije con un tono muy molesto; lo que menos quería era tener que aguantarla ahora.
Andrea: —Mira, yo confío plenamente en mi Joshua; en quien no confío es en ti, marica —y la perra seguía y seguía; sinceramente, ya me estaba hartando—. Entiende que Joshua no es como tú, así que, por el bien de todos, aléjate de él y no sigas interfiriendo en lo nuestro. —Para que lo sepas, Joshua no es ningún trofeo; me encantaría poder decirle todas sus verdades, pero ya entendí que mi actitud estaba mal, así que, por el momento, me mantendré neutral.
Daniel: —Sí, sí, no te preocupes que me quedó superclaro; ahora ve a tirar tu veneno a otra parte, porque en serio que no te aguanto; de hecho, no creo que nadie en el mundo te aguante.
Andrea: —Más te vale, ya estás advertido; él es solo mío y tú y nadie va a quitármelo. —Una vez que ella se fue, se dirigió directamente donde estaba Joshua y, al ver esa escena, la verdad se me quitaron las ganas de reconciliarme, así que preferí mejor esperar, no por el hecho de que ahora era el peor momento, sino porque también no quiero estropear el plan de Joshua. Ya iba a poder encontrar otra forma, pero necesito hablar con Joshua, que me perdone por todo lo que le dije y sigamos siendo amigos.