¿podremos ser felices? (joniel) 1 temporada

Capítulo 14

Narrador omnisciente

Eliot se suelta del agarre de Dani.

Eliot: —Si tú crees, marica, que tus amenazas me asustan, estás muy equivocado; créeme que te vas a arrepentir de haberme hecho esto.

Daniel: —Pues deberías, porque no pienso permitir que le sigas haciendo la vida imposible a Joshua. Que te quede bien clara una cosa: primero tendrás que pasar sobre mí y yo no soy como Joshua, porque yo sí te partiré la cara si es necesario.

Eliot: —Así, pues, veremos quién puede más; me imagino que te habrá hablado de la foto que tengo, pues créeme que te arrepentirás de ponerme una mano encima —dice Eliot riéndose para después retirarse.

Daniel: —Si crees que te tengo miedo, estás equivocado; ya alguien te tenía que poner un alto, al igual que al José Luis ese, y si llega a mostrar la foto, pues estoy seguro de que encontraremos una forma de solucionarlo, pero quedarse quietos sin hacer nada no es una opción; no dejaré que nadie más te haga daño, Joshua.

Narra Joshua

Llega la hora de salida de clases, y ya afuera del colegio, Dani me contó a mí y a nuestros amigos lo que pasó con Eliot en el baño.

Samuel: —Pero ¿por qué hiciste eso, Dani? —dijo Samuel, preocupado por las consecuencias que podría traer esto.

Cyrus: —Creo que esa no fue la mejor idea, la verdad. —Concuerdo contigo, Cyrus, respecto a eso.

Joshua: —¿No te das cuenta, acaso, Dani, de que con eso solo pueden empeorar las cosas? —Estaba de verdad preocupado por esto, sobre todo porque ahora sí la quieren agarrar con Dani también.

Daniel: —Y tú acaso no te das cuenta de que me importas, y no quiero que nada malo te pase. Joshua —Ok, lo admito, eso me dejó sin palabras y con la boca abierta, sin saber cómo reaccionar.

Samuel: —Mm, ¿qué te parece, Cyrus, si mejor los dejamos solos, y te invito a jugar a mi casa? ¿Qué me dices?

Cyrus: —Eh, s-sí, c-claro, no veo p-por qué no —dice Cyrus, nervioso, y tanto él como Samuel se retiran, dejándonos a Dani y a mí solos, y yo, la verdad, me puse nervioso.

Joshua: —D-de verdad, s-soy tan importante p-para ti, D-dani —rayos, Dani, siento que hablar contigo se me hace más difícil.

Daniel: —Claro que lo eres, Joshua, tú llegaste a mi vida a curar una herida que aún tenía demasiado abierta, y me di cuenta ese día que estábamos ahí los dos en la cabaña. Eres un verdadero amigo, y no soporto lo que estás viviendo en tu casa —vaya, me entraron como unas ganas de llorar, de verdad que tu inmenso corazón me conmueve, Dani.

Joshua: —En serio que valoro muchísimo que te preocupes así por mí, Dani, pero tampoco quiero que te expongas; si Eliot para ti es peligroso, su padre lo es aún más.

Daniel: —Pues juntos encontraremos una manera de detenerlo y también para que tu mamá abra los ojos de una vez, y por supuesto también contaremos con la ayuda de Samuel y Cyrus. —Dani tiene razón, yo no puedo hacerlo solo; tenemos que enfrentar las cosas juntos y lo hecho, hecho está; hay que seguir adelante.

Joshua: —Eres alguien admirable, Dani, y muy valiente a pesar de la corta edad que tienes.

Daniel: —Creo que eso es un sentimiento que a ambos nos une, Joshua —me dice Dani con una sonrisa y yo no puedo evitar hacer lo mismo.

Nos despedimos y fuimos cada uno para nuestras casas, y yo, en cuanto entré a la mía, estoy totalmente seguro de que ya empezarían los problemas y vaya que no me equivoqué.

Eliot: —Ya te dijo el marica de Dani lo que se atrevió a hacerme —y créeme, tengo unas ganas de hacerte lo mismo ahora.

Joshua: —Exacto, y te lo mereces; si fuera, yo también te parto la cara en este momento.

Eliot: —Pues vamos, marica, ven si te atreves —ja, como si fuera a caer en una trampa tan obvia.

Joshua: —Y caer nuevamente en una provocación tuya, no soy tan tonto como crees. —Luego de decir eso, me dirijo a mi habitación, y pude notar cómo Eliot se molestó por eso, y no les voy a mentir, eso lo estaba disfrutando.

Joaquín: —Hijo, tranquilo, ese marica se cree listo, pero se equivoca.

Eliot: —¿Y qué puedo hacer, papá, para seguir haciéndole la vida imposible?

Joaquín: —Ya deberías conocer bien a tu padre, Eliot; yo siempre tengo un plan, y créeme, no solo el marica de Joshua pagará por esto, sino que Dani también.

Eliot: —Admiro tu inteligencia, papá; ahora estaba con mucho coraje, pero ahora que lo pienso bien, yo igual tengo otro plan para seguir haciéndoles daño.

Joaquín: —Lo ves, hijo, si te lo propones, puedes ser tan inteligente como yo, así que se preparen esos dos maricas, porque no tienen ni idea del plan que tengo preparado para ellos.

Escucho detrás de la puerta cómo esos dos cabrones se ríen y no puede ser nada bueno lo que estén tramando, pero no dejaré que se salgan con la suya, mucho menos que toquen a Dani; de alguna manera tengo que averiguar qué planes y adelantarme a ellos.



#3364 en Novela romántica
#142 en Joven Adulto

En el texto hay: primeramor, lgbt, amorinfantil

Editado: 10.06.2026

Añadir a la biblioteca


Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.