Joaquín: —Ni te imaginas lo que tengo preparado para el cumpleaños de Joshua.
Ana le da una bofetada a Joshua.
Ana: —YO NO QUIERO NINGÚN MARICA COMO HIJO.
Joshua no podía creer lo que estaba escuchando, mientras Joaquín y Eliot a lo lejos se reían a carcajadas.
Andrea: —Si quieres recuperar a Dani, pues únete a nosotros.
Sebastián: —Lo haré; no soporto ver cómo ese Joshua me está robando el cariño de Dani.
Profesora Bárbara: —Como nunca me di cuenta de lo que estaba pasando.
Marcela: —Pues por eso mismo se lo estamos informando: este tipo de abusos tiene que terminar.
Danilo: —No debemos permitir que sigan dañando a nuestros hijos.
Profesor Ricardo: —Vamos a tomar cartas en el asunto.
Joshua: —Llegó el momento de ejecutar el plan y ver qué es lo que está escondiendo Joaquín; ¿estás seguro de querer hacerlo, Dani?
Daniel: —Confía en mí, que no te fallaré.
Papá de José Luis: —Por tu culpa, niñato, ahora estoy metido en un buen lío en el partido, así que haces lo que te digo, sales de ese colegio y te vas de viaje, ¿te quedó claro?
José Luis, con furia, no tuvo más remedio que aceptar.
Joaquín: —Todo está saliendo según el plan; pronto acabaré contigo, marica, así como acabé con tu padre.
Dani, escondido, no creía lo que estaba oyendo mientras grababa con su celular, temblando de miedo.
Ana: —CUANDO VAS A ACEPTAR DE UNA VEZ A JOAQUÍN Y ELIOT, HIJO.
Joshua: —A VER SI CUANDO ESCUCHES ESTA GRABACIÓN ABRES LOS OJOS DE UNA VEZ, MAMÁ.
Andrea: —Les juro que no es cierto; mi hermanito llorón está mintiendo.
Cyrus: —Eso no es cierto.
Papá de Andrea y Cyrus: —Ni hace falta que lo niegues, hija, y créeme, vas a tener un castigo ejemplar por todo lo que hiciste.
Joshua venía llegando a su casa y, cuando entró, vio a su madre en el suelo toda golpeada.
Joshua: —MAMÁ, ¿QUÉ FUE LO QUE TE PASÓ?
Joaquín: —Vaya, vaya, (saca una pistola) finalmente voy a acabar contigo, marica, y todo el dinero me pertenecerá a mí y a mi hijo.
En la actualidad
Samuel: —Alguien te llama por teléfono.
Joshua: —Es un número desconocido, ¿quién podría ser?
Joshua contesta el teléfono.
Joshua: —¡Quién habla! ¡No puede ser!
No se pierdan los últimos capítulos de este primer libro de mi historia; saludos para todos.