
Narra Dani
Marcela: —Eh, bueno, los dejamos solos, porque creo que tienen mucho de qué hablar.
Danilo: —Además, estoy seguro de que sí tiene una muy buena explicación de su ausencia —dicen mis padres para luego irse, y yo la verdad no sabía cómo sentirme. Tengo una mezcla de emociones en estos momentos. Sebastián intenta acercarse a mí, pero lo empujo rápidamente, muy molesto porque tengo muchísimas cosas que decirle.
Daniel: —¿CÓMO TE ATREVES A ESTAR AQUÍ EN FRENTE DE MÍ COMO SI NO HUBIERA PASADO NADA DESPUÉS DE TODO LO QUE SUFRÍ POR TU CULPA? —decía con mucha expresión de molestia, pero sobre todo de mucho dolor.
Sebastián: —Por favor, Dani, créeme que todo tiene una explicación. —Sí, claro, nada puede explicar lo que me hiciste.
Daniel: —NO ME INTERESA ESCUCHAR NINGUNA DE TUS EXPLICACIONES. —Me intento ir, pero Sebastián me detiene.
Sebastián: —Pues quieras o no, me tienes que escuchar, Dani, porque primero no fue mi decisión; yo no quería irme y, segundo, tanto tu familia como la mía están implicadas en todo esto. —¿Pero quién se cree que es? Ahora me va a decir que mi familia tiene la culpa para poder justificarse.
Daniel: —¿Qué estás tratando de decirme? Porque si de algo estoy seguro es que jamás mi familia te hubiera pedido que me dejaras solo sin darme ningún tipo de explicación, así que vuelve a insinuar algo así y te parto la cara.
Sebastián: —No, no fue así exactamente; por favor, déjame explicarte qué fue lo que pasó. —De verdad que no quería escucharlo, pero la verdad, siempre quise una explicación de su parte y eso me ayudaría a seguir avanzando.
Daniel: —Pues dale, y que sea así rápido, porque entre más te veo, más ganas me dan de partirte la cara —dije aún muy molesto.
Sebastián: —Mira, Dani, lo que sí te puedo decir con la frente en alto es que esta idea no fue para nada mía, pero todo empezó cuando mis papás, no sé por qué razón, se fueron para tu casa, y no sé qué habrá pasado ahí, pero al parecer tus padres estaban discutiendo con tu hermano Benjamín. —Cada palabra que me decía tenía menos sentido para mí, pero estoy tratando de calmarme.
Daniel: —¿Y se puede saber en qué momento fue eso? Porque yo no recuerdo ninguna discusión.
Sebastián: —Pues lo único que sé es que fueron tarde a tu casa, y seguramente tú ya estabas durmiendo; fue por eso que no te enteraste de nada. —Eso podría tener sentido, pero no veo qué puede tener que ver eso con que te fueras.
Daniel: —Y se puede saber de qué hablaron; ya no le des más rodeos porque estoy perdiendo mi paciencia —y no es ninguna broma.
Sebastián: —Pues verás.
Flashback
Meses atrás
Narrador omnisciente
Los padres de Sebastián estaban enfrente de la puerta de la casa de Dani y cuando estaban por golpear, escucharon una discusión que al parecer venía del comedor.
Danilo: —¿CÓMO QUE SOSPECHAS QUE DANI ES UN MARICA? —dijo el padre de Dani con mucho enojo.
Marcela: —Por favor, amor, no lo digas de esa manera —dijo la madre muy preocupada.
Danilo: —Es que estás escuchando lo que nuestro hijo está diciendo.
Benjamín: —Sé muy bien lo que dije, y además es solo lo que he estado notando y aun así es muy pronto para poder saberlo. Dani es solo un niño todavía, no tienes por qué reaccionar así, papá —dijo el hermano preocupado por la actitud de su padre, ya que eso le traía malos recuerdos.
Danilo: —PUES SERÁ CULPA DE ESE NIÑO SEBASTIÁN, QUE SEGURAMENTE LO ESTÁ CONVIRTIENDO EN UN MARICA.
Marcela: —Eso tampoco es así, amor, es de ignorancia pensar que eso se pega.
Benjamín: —Escucha a mi mamá, no se pega ni tampoco se elige, simplemente se nace así, y si más adelante vemos que efectivamente es así, papá, tenemos que apoyarlo, porque yo no voy a permitir que Dani sufra lo mismo que yo pasé.
Danilo: —PUES MIENTRAS SE PUEDA IMPEDIRÉ QUE ESO PASE, ¿ACASO NO SABEN USTEDES LO CRUEL QUE ES EL MUNDO, CÓMO LO VAN A SEÑALAR Y TRATARLO COMO SI FUERA BASURA? —Los papás de Sebastián no daban crédito a lo que estaban escuchando, por lo cual decidieron irse y con una angustia bien grande.
A la mañana siguiente los padres de Sebastián lo despertaron bien molestos y preocupados.
Sebastián: —¿Qué les pasa? ¿Por qué se ven tan molestos?
Papá de Sebastián: —Pues, que nos vamos de viaje inmediatamente.
Sebastián: —Pero porque no lo entiendo.
Mamá de Sebastián: —Porque no vamos a permitir que te vuelvas un marica por culpa de ese Dani. —Sebastián no podía entender por qué le estaban diciendo sus padres eso de repente.