¿podremos ser felices? (joniel) 1 temporada

Último capítulo parte 2

Narrador omnisciente

Mientras en el despacho del padre de José Luis, este estaba furioso debido a las amenazas que le habían llegado y todo por lo que su hijo estaba haciendo en la escuela y que, si no lo detenía, ocurriría un escándalo en su carrera política, por lo cual no le quedó más remedio que frenar todo esto y llamó a su hijo a la oficina.

José Luis: —Papá, ¿para qué me llamaste? ¿Qué es lo que...? —no pudo terminar de hablar porque su padre le dio una bofetada.

Papá de José Luis: —Por tu culpa, niñato, ahora estoy metido en un buen lío en el partido, así que haces lo que te digo, sales de ese colegio y te vas de viaje, ¿te quedó claro? —Eso no le hizo nada de gracias a José Luis porque quería seguir fastidiando a todas sus víctimas por pura diversión.

José Luis: —Pero papá, no puedes pedirme que detenga mi di… —Y nuevamente le da otra bofetada.

Papá de José Luis: —ES UNA ORDEN, TE VAS AHORA MISMO Y YA. —José Luis, con furia, no tuvo más remedio que aceptar.

Narra Joshua

Eliot y yo estábamos haciendo todo lo posible para lograr desatarnos, hasta que finalmente Eliot consiguió hacerlo.

Eliot: —Por fin logré liberarme —dijo Eliot con satisfacción.

Joshua: —Rápido, Eliot, desátame para que podamos escapar —y justo cuando Eliot se disponía a desatarme, tuvo que aparecer el cabrón de Joaquín, por Dios, en serio, que ya no soporto tener que seguir viendo su cara.

Joaquín: —Quieto ahí, hijo, ¿se puede saber qué estás haciendo?

Eliot: —Ya, papá, ya tienes que acabar con todo esto; por favor, déjame liberar a Joshua e irnos de aquí —le dijo Eliot a su padre, y yo de verdad estaba preocupado por lo que ahora sea capaz de hacer.

Narrador omnisciente

Mientras todo esto sucedía, Benjamín estaba oyendo voces, pero no sabía exactamente de dónde venían, así que procedió a seguir investigando con mucho cuidado.

Joaquín: —¿Ah, sí? —¿Y se puede saber desde cuándo te importa tanto lo que le pase a ese marica? —dijo Joaquín, muy molesto por la actitud de su hijo, pero Eliot no iba a permitir que siguiera haciendo daño.

Eliot: —Desde el momento en que me di cuenta de lo equivocado que he estado contigo todo este tiempo, y él no es ningún marica, es mi hermano, y no voy a permitir que le hagas nada.

Mientras Benjamín ya tenía más claro de dónde venían las voces, siguió avanzando hasta que finalmente los pudo encontrar, así que se dispuso a ir avanzando con mucho cuidado con el objetivo de poder quitarle el arma a Joaquín. Eliot se logró dar cuenta de eso, así que intentó entretener a su padre para que no se diera cuenta.

Joaquín: —No abuses de mi paciencia, hijo; no me obligues a hacerte daño a ti también, que tú sabes que todo eso es solo contra el marica de Joshua para quedarnos con todo su dinero. —Eliot por dentro estaba muerto de miedo, pero se armó de valor para seguir enfrentando a su padre.

Eliot: —Pues sí, en este precioso momento de verdad quieres disparar, tendrás que hacerlo conmigo. Ya te lo dije, papá, voy a ser yo quien finalmente te detenga y pagues por lo que has hecho.

Joaquín: —Quítate inmediatamente de ahí, hijo; no lo pienso volver a repetir. —Joshua pudo ver que Joaquín hablaba en serio y no quería que lastimara a su hermano.

Joshua: —Hazle caso, por favor, Eliot, estoy seguro de que será capaz de disparar, sálvate tú, por favor —le suplicaba Joshua a Eliot, pero él ya había tomado una decisión.

Eliot: —No, hermano, yo no pienso huir. De esta vamos a salir los dos, así que adelante, veamos si eres capaz de verdad de dispararme.

Ya Benjamín estaba a punto de sorprender a Joaquín por detrás, pero justo en ese momento afuera se podían oír las sirenas de la policía que había llegado a la escena.

Samuel: —Por fin llegó la policía —dijo Samuel, aliviado de ver que por fin habían llegado.

Policía: —Pero ¿se puede saber qué hacen aquí ustedes, niños? Este lugar es arriesgado.

Daniel: —Por favor, no tenemos más tiempo, Joshua, Eliot y mi hermano están ahí adentro y pueden ser víctimas de ese loco. —Dani, superpreocupado, porque tenía un muy mal presentimiento.

Mientras todo eso sucedía, el ruido de la policía alertó a Joaquín y justo cuando se volteó, Benjamín procedió a quitarle el arma.

Joaquín: —Pero ¿quién carajos eres tú? —decía mientras forcejeaba con Joaquín.

Benjamín: —Se acabó, maldito loco, de esta no sales y te irás directamente a la cárcel donde perteneces. La policía va a entrar y te atraparán. —Entonces empezó un forcejeo donde Benjamín trataba de quitarle el arma a Joaquín, hasta que llegó un momento en que se llegó a disparar. Eso asustó mucho afuera a Dani, Samuel y Cyrus.

Daniel: —¡JOSHUAAAAAAAAAAAA! ¡HERMANOOOOOOOOOOO! —dijo Dani muy asustado, temiendo por sus vidas.



#4655 en Novela romántica
#251 en Joven Adulto

En el texto hay: primeramor, lgbt, amorinfantil

Editado: 13.06.2026

Añadir a la biblioteca


Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.