Poemario

La Cúspide

Desde el Emperador, tremendo y falaz, hasta Venus, arrasadora.

La Araña se cierne espléndida, Elena y Paris, lucen hermosos.

El invierno invade la ciudad, el ángel me vigila. Los coros celestiales emiten cantos sempiternos. Lucifer se vanagloria.

El rey extraño, la medusa de ojos vacíos, la mantis religiosa que corta la cabeza después del acto sexual. Hedda Gabler, altiva y hermosa, se suprime para no acabar vieja.

El Fausto de Goethe, las Iluminaciones de Rimbaud, El villano de Bukowski. La estrella, la sirena, Eva y Greta, Renato y Mariana Corcuera, Lucien, Tessa y Leo. El vampiro energético. Ana: Ana Karenina, Ana de Armas, Ana Leguina. A Juana de Arco le habló Miguel Arcángel.

El sueño, podría dormir siempre. Hamlet atormentado, un adonis caído, un Lord Byron moderno.

El manicomio, la fragmentación del ser, una sexualidad exacerbada. Deseo de penetración, varones y felaciones. El capricho de ser yo mismo. Un bello rostro, un cuerpo hermoso. El Edén.



#8986 en Otros
#2704 en Relatos cortos
#6844 en Fantasía

En el texto hay: poesia, poesiacorta

Editado: 23.06.2022

Añadir a la biblioteca


Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.