Quisiera decirle a mi corazón
Que ya no vale la pena intentar,
Que simplemente tú ya no vas a estar
Y quedarme solo a llorar
Deseo sin ningún impedimento
Detalles sobre aquél día
En el que simplemente te fuiste
Contradiciendo todo lo que dijiste
Qué pena!
Pues fuiste sin creer
Mi mañana mi hoy
Y mi ayer
Tus palabras incluyeron falsedades
que perforaron con puñales
lo poco que quedaba de confianza,
y ahora solo queda el vacío
de un amor que había,
que se convirtió en traición disfrazada.
Mis recuerdos se embellecen
de un amor que se apaga
y en el fondo, en silencio,
preguntan por qué tuve la suerte
de estar en la diana.
Desearía que la vida fuera justa
Y por fin te ponga en mis zapatos
Y así poder también destrozarte
Con el atrevimiento de dejarte
Por alguien con más modales.
Miro pensamientos que se quiebran,
anhelan una disculpa
que, aunque no tendría cómo recuperarla,
se iría en un adiós que no es suficiente,
un adiós que se da
de la peor de las formas.
Qué pena amor!,
que amarte se convirtiera
en buscar un engaño
al que quise dar
la mejor de las verdades.
Qué pena! Qué pena de mi!
Pues fuiste sin creer
Mi mañana, mi hoy
Y mi ayer.
Qué pena!
Pues nunca más conoceré
A alguien con tu misma piel.