El sonido del mar
Purifica mi andar
Que ahora me cuesta opinar
Sobre cuanto tuve que presionar
Quizá el río está aquí
Lleno de hilos que lo forman
Que no puedo ver
Pero que puedo escuchar
En mi cabeza resonar
Soy el sonido del arma
Que los bosques abofetea
Y mis mejores deseos
Son las personas con las que vengo
Pero mi corazón es una piedra
Que mi resistencia preserva
Las ramas son el hogar
Que le gusta encantar
Estoy en hilario
No es tan precario
Soy el alhelí
Que se hunde como perdiz