Poemario: Lo que nunca dije "Anacrónicas"

El Culpable

Llamas, escribes como una bomba,
tus claves se perdieron en el tiempo.
Tu tristeza fue un complicado momento
para decir que pude huir de tu tormento.

Toda mi vida
la encerré en la tuya.
Todo mi amor
lo escondí en mi temor.

Toda mi inspiración te la vendí
para ver si eras capaz de decir
que yo nada te di
y simplemente te creí.

Todos tus silencios agudos,
¿me querías ver desnudo?
No puedo vender mi alma,
pero lo intenté por ti.

No puedo ser tu carta
para decir lo que tú guardas.
Estoy haciendo todo esto por ti,
para que me digas que es el fin.

Puse la mesa por ti,
pero no sacaste la silla de mí.
Rompí los platos para darte
la parte más cómoda
de mí.

Me estoy quebrando en silencio,
no dije nada por ser necio.
Me estoy hundiendo en ser un cero
para convertirte en un millón de besos.

Estoy ordenando los papeles
para que digas que fue mi culpa.
Vendí mi ropa por ti
para llevarte a un falso París.

Estoy hecho de veneno,
al menos dijiste eso.
Estoy haciendo todo esto,
todo este caos,
para poder gustarte más,
para calmar tu ego fatal.

Te llevaste toda mi inspiración,
toda mi creatividad,
todo mi mundo oscuro.
¿Querías verme mudo?
Estoy haciendo todo esto por ti,
no hice nada para pararte.

Dios, yo soy el culpable.

Porque yo te amé, y eso no lo puedes negar,
pero tú me vendiste, y eso no lo puedes tapar.
No creo en tu verdad, no leo tu sinceridad,
pues soy el culpable de dejarte mi soledad.

Todo este trabajo:
te hice un altar de sangre,
mi sangre que escribe que te ama.
Hice todo eso para tocar tu mano,
decir que es inigualable.

Por Dios, soy el culpable.



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En el texto hay: poemas, poemario, poetry

Editado: 12.02.2026

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