Dime cuánto fue el precio de haberlo hecho.
Quizá fue como ganar la lotería,
pero estás en mi cabeza todo el día,
viviendo en una cueva que me espía.
Grito en tu silencio fingido,
y tú estás afuera de la cueva,
actuando como si fuera un error.
Creo que solo somos ecos de amor.
Gracias por todo el apoyo,
huyendo de la pasión que sentí.
Dime si fue el problema de tenerte,
saber que algún día iba a perderte.
Y llorar ahora no sirve de nada
si ya te he perdido de nuevo,
y es un pensamiento muy lento.
Libérame del sufrimiento.
Somos ecos de amor
mientras exclamo por tu presencia.
Tiempo teníamos, supongo,
y creí que podía saberlo todo.
Mentir fue un pequeño rasguño.
Mi tristeza impulsó mi lírica.
Mentí acerca de decir que todo estaba bien;
supongo que queda admitir que estuvo mal,
saber que te tengo que dejar de amar.