Te pareció muy fácil dejar todo,
el sueño que capturamos en aquel momento,
cuando yo había tenido la culpa
de terminar el tormento de tortura.
Cuando pensamos que se había terminado,
debíamos ser sensatos y dejarlo,
pero no regresar por un sentimiento
de que podría volver a ser todo un recuerdo.
No debíamos volver a aparecer,
porque de todas formas ibas a desaparecer,
para supuestamente aprender a crecer,
cuando fue lo que habías intentado hacer.
¿Por qué el amor se trata de perder
para luego el mando volver a tener?
¿Por qué el amor no se acaba y ya?
¿Por qué nos obliga a sufrir de tanto amar?
Si ya lo habíamos acabado todo,
¿por qué me hundes en tus tesoros
escondidos en tu mundo de tontos?
Porque creí que nuestro amor lo era todo.