Te quiero hacer una pregunta:
¿quién te va a querer desde lo lejos,
al mismo nivel de intensidad
al que llegué con tanta facilidad?
Me gusta despertar cada mañana
y ver que te veré hoy una vez más.
No puedo despedirme y reírme,
estoy triste sabiendo que vas a irte.
¿Por qué tengo que seguir amándote,
si ambos estamos lejos? No puedo salir contigo.
No puedo ni imaginarme algo real contigo,
porque somos tan diferentes como para ser amigos.
Eres un recuerdo que no voy a borrar,
porque siempre fuiste algo tan lejano,
pero siempre te sentí muy cercano.
Te extraño, mi amor de un año.
Todo lo que recuerdo de mi adiós
es que llueve en mi corazón,
porque siento el llanto de no decírtelo,
pero el alivio de nunca haberte dicho.
Porque estás lejos, tan lejos,
pero yo cerca, muy cerca.
¿De qué me sirve amarte tanto
si, cuando lo intento, me siento falso?
No puedo salir de la mano contigo,
ni puedo hacer el amor contigo.
Esperaré a que todo sea posible,
porque te extraño, amor de un año.
Llueve mi corazón por verte una vez más.
Me siento ansioso de no besar tus labios,
y todo el ruido de mi llanto me perturba.
Quiero perderlo y ganarlo todo contigo.
Me gusta dormir cuando sé que duermes
y te veo desde todas tus redes sociales.
Me encanta vivir con tu gran aprendizaje,
amo despertar pensando en que despertaste.
Pero estamos demasiado lejos,
y no es ético ni legal hacerlo.
Sé que no sientes nada conmigo,
pero te amo, amor de un año.