El tiempo se pasa volando en la espera,
buscando un sentimiento en mi vida.
Mis mejores recuerdos son aquellos
que recordaré con pequeños silencios.
Dejaría el mundo arder en su fuego,
pero no tengo el valor de hacerlo,
porque cada que recuerdo algo importante
lo hago recordándolo diferente.
A través de mis ojos puedes ver tristeza
por las vidas que no sé si podré salvar,
o los problemas que no podré solucionar,
y no saber hacia dónde mi vida irá.
No recuerdo bien lo que he sido,
he dudado de todos mis sueños,
porque en el momento de vivirlos
siento como si estuviera entre el fuego.
No me siento feliz de haberme quemado.
He estado ignorando el ruido del pensamiento
y quizá guardando algunos resentimientos,
cuando lo único que quiero es hacer lo correcto.
A través de todo mi cuerpo transparente
ves el vacío de no tener propósito.
Quizá fui hecho para recordar mal lo vivido
y tener una excusa para valorar más lo aprendido.
Creo que está bien recordar mal el sentimiento
y creer que el mundo no está en lo correcto,
porque si recuerdo mal mis sueños
puedo perseguirlos cuando falle de nuevo.