Estoy por lograr algo muy grande,
sabes quién eres y lo que eres.
Hundiste miedo y pesimismo
en letra húmeda de terrorismo.
Crucé mis brazos con mis huesos temblando,
no puedo cambiar el plan, no debo volver a fallar.
Solo quiero que me dejes hacer lo que quiera,
no quiero que esta sea una promesa cualquiera.
Con tantas peleas, superamos las cien
preguntando por cada acción "¿Lo hago bien?"
Es mi vida, no tu nueva pertenecía viva.
Mientras escribía con tu cara en mis manos
imaginaba como esto lo ibas a criticar,
esperando qué, si no te gusta lo que hago
entonces simplemente quedate callado.
No hay necesidad de ser un altar de tropezar
porque está tierra no la volveré a pisar.
Quizá no te agradé desde que empezamos a hablar,
desde que viste que era algo similar,
te indignaste sin poderme dominar.
¿Lo hago bien?
Ahora es un chiste camuflarlo,
pero fue necesario haber llorado
del dolor escondido en papeles;
es donde escribí tú historia,
en claveles.