No busqué encontrarte, yegaste sin aviso,
como el sol que rompe la gris niebla;
desde ese instante todo tiene sentido,
y mi vida entera se volvió divina.
Tus ojos son luces que iluminan mi camino,
tu voz el canto que calma mi afán;
en cada detalle, en cada abrazo,
descrubo el mundo que quiero habitar.
No necesito más riquezas ni gloria,
ni sueños lejanos que quiera alcanzar;
tu eres mi hogar, mi historia, mi memoria,
el amor más puro que pude encontrar.
Autora - Luz Gabi