Mi querido General
Entre un mar de sentimientos te encontré, y desde entonces supe que solo de usted Sería este humilde corazón, que solo a usted mi vida y mi alma le pertenecían y cada día y noche oraría para que su bienestar solo de mí dependiera, que cada dulce sonrisa y alegría en mi mente corazón se guardarían, y que sin importar el día mi amor le daría.
Aunque su deber es cuidar la nación y el bienestar ciudadano, mi único deber sería hacerlo feliz cada día, sin importar si ese día lloviera yo siempre lo vería.
Aunque a la distancia y con elegancia cada día partir a cumplir su deber lo vería para mí eso sería lo más hermoso y suficiente; porque eso ya era una gran alegría, gracias por todo mi querido general pues desde que lo vi mi vida se ha vuelto a iluminar.
No importaba el día la hora o lo que pasaría mientras yo a usted feliz lo vería y así lo haría sin importar lo que usted quiera yo siempre le estaría sirviendo y complaciendo, hasta que en un momento mi corazón dejó de latir y fue ahí donde entendí que aunque mi vida le di para usted nada nunca fui.
Lizeth Bustos
02/07/2025
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todo es posible, todo empieza por algo, todo comenzo cuando una noche
Editado: 28.02.2026