La noche otra vez
te hizo sentir la soledad
en el silencio de la ciudad,
bajo la calma de una luna solitaria
que te acompaña de regreso a casa.
A pesar de todo sonreis,
por sentirte tan pequeño
en la inmensidad
mirando el cielo buscas
una estrella fugaz,
y todos vamos a la fría cama.
El sol que entró por la ventana
su calor en mi rostro,
se que la noche paso
si soñé no lo recuerdo
porque el placer
son solo momentos.