Muere un sueño y
la realidad se tambalea
con cada paso.
Sentimos que la vida
deja de ser un regalo,
para convertirse en un carga
sobre los hombros,
que se agranda día a día.
Lo dulce ya no da placer,
y lo salado, solo sed.
¿Cómo vivir, cuando el sol
no es tan cálido en primavera,
y el otoño no tiene piedad?
Cuando los noches
se hacen interminables,
y el día no tiene sentido.
Mueren los sueños, muere el alma.
el hombre vive vacío, sin esperanzas.
Con lágrimas en los ojos,
Ve el atardecer,
sabiendo que la noche será larga.