No lo dude y me fui volando
sin saber dónde terminaré.
Volé de un nido vacío
que no podía albergar nada más.
No lo dude y me fui
el viento es mi guía, mi libertad.
El acaricio mis alas, me sentí libre, amado
volé sobre todo y no me sentí amenazado,
el dios en los más alto.
Nubes grises siguen mi camino
el horizonte ante mí,
el mundo no tiene final, belleza en cada lugar.
Ojos envidiosos en cuerpos sin alas
esperan mi descanso, quieren mis plumas
quieren mis alas
se olvidan que pueden caminar
que sus manos pueden crear.
Vuelo con el viento y en contra de él,
mis alas cada vez más fuertes.
Mientras el sol no queme mis alas
seguiré volando
buscando sonrisas amigas.